Comienza restauración del primer Cementerio Judío de Cuba

Comienza restauración del primer Cementerio Judío de Cuba

Comienza restauración del primer Cementerio Judío de Cuba

  28 junio 2019   ADN Cuba

Celebrando los 500 años de La Habana, la Oficina del Historiador de la Ciudad ha emprendido las obras de restauración del antiguo Cementerio Judío de Guanabacoa, el primer de su tipo en Cuba, que alberga impresionantes obras patrimoniales.

La presencia de los judíos en Cuba se remonta justo a 1492. En las carabelas del célebre Cristóbal Colón arribaron a las Antillas muchos judíos conversos. En la isla se asentaron y prosperaron económicamente, pero sin manifestarse en instituciones como comunidad por temor a la Inquisición.

Sólo a finales del siglo XIX, cuando Cuba deja de ser colonia española, y con la intervención norteamericana, es que se permite a la comunidad judía proyectarse públicamente.

Procedentes de Turquía y del sur de la Península de los Balcanes arribaron a la mayor isla antillana, entre 1908 y 1914, hebreos sefarditas. Ellos fueron los fundadores de la Sinagoga Shevit Ajim, en La Habana Vieja, y el primer cementerio judío de Cuba en la zona de Guanabacoa.

Durante la primera mitad del siglo XX la emigración judía hacia esa isla fue creciendo. A serfarditas y askenazis de Europa Oriental se sumaron grupos procedente de los Estados Unidos. La comunidad se acrecientó a causa de las dos guerras mundiales. En Cuba, y fundamentalmente en La Habana, encontraron abrigo muchas familias que poco a poco fueron destacando entre los comerciantes de la ciudad.

Se fundaron sinagogas, escuelas, bibliotecas, periódicos y también otros cementerios, pero el primero guarda especial significación. Es por ello que la Oficina del Historiador de la Ciudad, en el marco del 500 Aniversario de La Habana ha emprendido las obras de restauración de tan valiosa instalación.

En alrededor de mil 600 tumbas se hallan los restos de las familias judías que vivieron en Cuba. Si bien la restauración comenzó hace varios meses, la instalación se encontraba cerrada al público para evitar saqueos y otros perjuicios. Es ahora cuando puede mostrarse buena parte de lo restaurado mientras se continúa el rescate de otras obras.

Destaca entre todas las tumbas un monumento de tres metros de alto. En su interior yacen media docena de jabones hechos con grasa humana por los nazis, en los campos de concentración durante la segunda guerra mundial. El monumento tributa a los seis millones de judíos que murieron durante el llamado Holocausto.

Después de 1959, con las transformaciones asociadas a la Revolución Cubana, emigró de la isla el grueso de la comunidad y en la actualidad allí viven unos mil 500 judíos. A través de los años se han mezclado con diferentes grupos identitarios de la nacionalidad cubana, sin perder conciencia de quiénes son y prestos a mantener sus prácticas comunitarias.

Además del antiguo Cementerio de Guanabacoa, existe en La Habana, y muy cerca de este, otro cementerio judío: el azkenazi. También ofician en la capital de la isla tres sinagogas: en la zona del Vedado se encuentran la Gran Sinagoga Bet Shalom de La Habana y el Centro Hebreo Sefardí, mientras que en La Habana Vieja encontramos la sinagoga hebrea Adath Israel. Todas constituyen edificaciones de alto valor arquitectónico.

El "Yichuv" o comunidad judía de Cuba mantiene en la actualidad su libertad de conciencia y culto, con relaciones estables con el gobierno de la isla. Los esfuerzos de la comunidad hebrea y la Oficina del Historiador de la Ciudad son los pilares fundamentales para las obras de restauración de este espacio, donde descansan los primeros judíos que emigraron hacia la perla caribeña.

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