A punto de concluir las primeras mansiones coloniales restauradas en el Valle de los Ingenios de Trinidad

A punto de concluir las primeras mansiones coloniales restauradas en el Valle de los Ingenios de Trinidad

A punto de concluir las primeras mansiones coloniales restauradas en el Valle de los Ingenios de Trinidad

  15 julio 2019   Buen Viaje a Cuba

Avanza la conclusión de las primeras casas-haciendas en restauración en el Valle de los Ingenios, al centro de Cuba. En este tesoro natural de la villa, hay diversas opciones de turismo de naturaleza, senderismo y degustación de comida criolla.

Ocho casonas coloniales ven renacer su arquitectura vetusta y colonial tras la ejecución del proyecto de intervención y rescate del Valle de los Ingenios, Patrimonio Cultural de la Humanidad, ubicado como uno de los principales atractivos a las puertas de la Villa de Trinidad de Cuba en el centro de la isla.

Los sitios de Guachinango y Buena Vista, donde se encuentran mansiones alegóricas al otrora emporio azucarero de la época colonial, en "la Mayor de Las Antillas", reciben una labor constructiva al detalle. Desde que inició hace una década reciben los beneficios de una decena de entidades estatales, organismos y la labor de especialistas en arquitectura de la Oficina del Conservador para devolverle el antiguo esplendor a estas edificaciones.

Según lo refleja la prensa cubana, el delegado del Ministerio del Turismo en la provincia de Sancti Spíritus, Reinier Rendón, informó que las obras de rehabilitación involucran a la Oficina del Conservador de la Ciudad, el Ministerio de Turismo y la Empresa Nacional para la Protección de la Flora y la Fauna, e incluyen otras importantes edificaciones de áreas como Las Bocas, Algaba, Manaca Iznaga, Guáimaro y El Abanico en la misma villa trinitaria.

Destacó que la recuperación de las mansiones en el valle abarca ocho inmuebles, en la actualidad en diferentes etapas de ejecución y realzó la conclusión de la reparación capital de la casa-hacienda Guachinango, ya en los últimos acabados para iniciar su apertura y comercialización del paseo.

Tal casona propone una diversa, y criolla oferta gastronómica, propia de la región central, como valor agregado, para quienes opten adentrarse en el mundo del senderismo y el turismo de naturaleza que inspira la zona densa y heterogénea donde se conserva la génesis de la industria azucarera en Cuba.

En Guachinango terminó la restauración de la estructura de la cubierta de la vivienda, sustituida prácticamente completa, y se aceleran las acciones de construcción en la cocina y el restaurante de esta casona, sobreviviente del arraigo ganadero, con dos habitaciones para el hospedaje de turistas.

El exclusivo elemento en el Valle de los Ingenios que perteneció a una finca, sobresale por los murales que lucen sus paredes, y de acuerdo con Rendón, pronto la hacienda abrirá sus puertas al turismo.

Buena Vista, por su parte, es una mansión de influencia neoclásica que perteneció al rico hacendado Justo Germán Cantero, con una de las casonas más elegantes de su época.

En tanto, la casa-hacienda Manaca Iznaga, es frecuentada a pocos kilómetros de la villa trinitaria por el tejido de leyendas que envuelve a su torre campanario, de 43,5 metros de altura, y donde se encuentra un restaurante de exquisito menú para los visitantes.

Declarado desde el año 1988 como Patrimonio de la Humanidad, se levanta majestuoso en Trinidad de Cuba el Valle de los Ingenios. Como patrimonio cultural en los archivos de la UNESCO, su extensión de más de 250 kilómetros cuadrados atesora la ruta del esclavo y el desarrollo de la agroindustria del azúcar en la era de Cuba colonial.

Hoy el Valle guarda potencialidades para disponer de alrededor de un centenar de habitaciones en el 2030, pero será dentro de la red extrahotelera del destino Trinidad, con amplias posibilidades para el desarrollo del senderismo y de las excursiones en la exótica costa sur y montañosa de la isla.

; ;