Sugiere Condé Nast Traveler los mejores lugares para desayunar en La Habana

Sugiere Condé Nast Traveler los mejores lugares para desayunar en La Habana

Sugiere Condé Nast Traveler los mejores lugares para desayunar en La Habana

  26 noviembre 2019   Conde Nast

Desayunar en La Habana es una fiesta de sabores entre aires de pasado y modernidad. Tal lo recomienda la revista Condé Nast Traveler en una selección de algunos de los mejores sitios donde romper la inercia matinal en la Villa de San Cristóbal.

La escena innovadora del arte culinario cubano se ha promovido significativamente en los últimos años con la creación de paladares, cafeterías y hostales diversos en diseños y oportunidades. La guía turística de referencia en viajes Condé Nast Traveler describió las ofertas donde disfrutar un buen desayuno durante la estancia en la capital cubana, a partir de calificar a La Habana, como una ciudad "apetitosa".

Y son disímiles los espacios que describe en la barriada de La Habana Vieja y otros repartos como El Vedado y Miramar, donde le brindan al visitante la mejor excusa posible para salir de la cama y saborear las especialidades de la gastronomía cubana, que recientemente distinguió más de un centenar de platos típicos que trascienden por el arraigo popular y la mixtura de sus orígenes.

Por la vida romántica de la urbe habanera, pasear entre sus casas de hospedaje y cafeterías, promete la oportunidad de guardar memorias de sabores como los desayunos de los cubanos. Así lo refiere Condé Nast Traveler al iniciar la lista de sitios por El Dandy, ubicado en la Plaza de Cristo en la barriada de La Habana Vieja.

En El Dandy, creado por idea de unos suecos, tiene espacio reservado la cultura kitsch con una onda retro a los años de la era de los vinilos y el arte pop, y la gastronomía matinal invita a gozar de una exuberante mezcla de huevos, ensalada de frutas y café cubano.

Mientras, la crónica refleja la venta de frutas como asunto obligado a probar para viajeros recorriendo las calles de la "Ciudad Real y Maravillosa" de La Habana que parece como detenida en el tiempo con sus antiguos autos y edificios patrimoniales.

Sus recodos guarecen a los turistas como la pastelería La Francesa, segundo sitio que sugiere Condé Nast Traveler para extasiarse con el paisaje citadino de los cubanos en tanto se disfruta el consumo de un café y de un croissant de chocolate. La pastelería, estacionada entre los hoteles Inglaterra y Telégrafo, en el concurrido Parque Central, exhibe una emprendedora soltura en los servicios con sus ventas de dulces finos y repostería.

Centenares de propuestas exponen los lugares privados con menúes de:

"Smoothies de guayaba, torrijas, sándwiches de queso, huevos revueltos, fruta, pan tostado, café, leche, donde el desayuno acerca a los turistas a las suculencias de la comida hogareña y la cotidianidad del cubano."

Así propone Traveler el Café de los Artistas, reservado en su ubicación entre las maravillas que atesora La Habana Vieja pero deslumbrante con una propuesta de comida criolla, como el famoso arroz moros y cristianos (arroz con habichuelas) y plátano frito. El sitio da acuse de su buen servicio impecable y una carta de platos que satisface el gusto del más exigente cliente.

"Y como no podía ser de otra forma, la degustación empieza temprano, de buena mañana. Los desayunos cubanos son, como buen reflejo de la cultura del país, contundentes, sin pretensiones, generosos e inolvidables."

Condé Nast Traveler pulsa las preferencias del lector de la guía de viajes cuando sugiere dentro de los puntos para tomar un buen desayuno en la bella Habana al restaurante Punto G con platos de:

"Huevos fritos con bacon, jamón, chorizo, sándwiches de atún, todo regado con zumos naturales y una buena taza de café cubano."

Claro que siempre sin dejar fuera la limonada natural que calma la sed del viajero.

Tomar el aire caribeño en la capital cubana es la esencia de la invitación de la revista que también abarca entre sus sugerencias el restaurante El Grill sito en el Hotel Occidental, en Miramar, y el restaurante Prado #12 que transportan al visitante a la década del 50, y cuya especialidad es la tortilla a gusto:

"Sea de cuatro huevos o con jamón y pimientos o acompañada de plátano frito. Una buena taza de café cubano, fuerte y dulce, y de vuelta al Malecón."

Y resume la crónica "Los mejores desayunos en La Habana" como la llegada al paraíso gastronómico:

"A la capital cubana no le importa esperar, pero pronto serás tú el que no quiera perder un momento: no llegan las horas del día para paladear el esplendor de La Habana."

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