Ocho motivos para viajar a Guanahacabibes

Ocho motivos para viajar a Guanahacabibes
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La Península de Guanahacabibes, el extremo más occidental de la isla de Cuba, es un destino de ensueño para los amantes de la naturaleza y el ecoturismo. Hasta el viajero más exigente podría sentirse satisfecho en medio de un rico, apartado y diverso santuario, muy alejado de las urbanizaciones y la civilización, tal como la entendemos hoy.

Parque Nacional Guanhacabibes

En 1987 la península fue declarada por la UNESCO como Reserva de la Biosfera y, en diciembre de 2001, se creó el Parque Nacional. Desde entonces, un férreo plan de manejo sostenible protege los recursos y valores paisajísticos, de flora y fauna, que el parque encierra. Apenas 50 personas residen permanentemente en aquellas 51 mil hectáreas de tierra y mar.

El resto está conformado por una población flotante de empleados, científicos, cuidadores y un creciente número de turistas que llegan en busca de aventuras y se van con el deleite de saber que aún existen lugares así, donde se pueden disfrutar experiencias como las que expongo a continuación.

  1. Observación de aves

    Observación de aves en el Parque Nacional Guanhacabibes

    Desde cinco torres habilitadas al efecto, en un fantástico espectáculo de vida y color, en Guanahacabibes se pueden observar unas 200 especies de pájaros que en su mayoría buscan refugio del crudo invierno norteño, convirtiéndose en uno de los mayores corredores de aves migratorias en el Caribe. Primero arriban depredadores como gavilanes (especialmente el "cola de tijera"), cernícalos y halcones.

    Se suman bijiritas, gran diversidad de patos y garzas en las lagunas interiores, mientras en la costa norte pululan los flamencos rosados, el coco blanco, y en los cayos cercanos se aglomeran grandes poblaciones de rabihorcados y pelícanos pardos. Entre las que permanecen durante todo el año, resaltan 11 especies endémicas como el zunzuncito o "pájaro mosca", el pájaro más pequeño del planeta, la paloma perdiz, el tocororo, el carpintero verde, las cotorras, la cartacuba, el zorzal y el sijú platanero. Allí confluye cerca de la mitad de las especies de aves reportadas en el archipiélago cubano.

  2. Buceo

    Buceo en el Parque Nacional Guanhacabibes

    Las aguas que pertenecen al parque acogen un patrimonio sumergido de belleza y riqueza sin par, con gran visibilidad entre los 15 y 35 metros de profundidad. El Centro Internacional de Buceo María la Gorda, ubicado en el Cabo Corrientes, rige profesionalmente esta actividad en la zona, con 50 puntos de inmersión identificados para mostrar ecosistemas muy bien conservados, fondos marinos excepcionales con arrecifes coralinos y cavernas llenas de peces, morenas, loros, pargos, chernas, langostas, gorgóneas, abanicos, caracoles, corales de fuego y la mayor reserva de coral negro en el Caribe.

    Además, existen evidencias de unos 200 naufragios en los alrededores de Guanahacabibes, con restos de galeones coloniales y otras naves que llegaban allí para evadir huracanes, mover contrabando y reabastecerse de víveres.

  3. Observación de paisajes, flora y fauna

    Observación de paisajes, flora y fauna en el Parque Nacional Guanhacabibes

    Además de las aves, el escenario completo es digno de apreciar y fotografiar. Hermosas vistas se disfrutan de manera pasiva, desde el Centro de visitantes y el Mirador de la reserva, o durante paseos y caminatas. Manglares y bosques vírgenes cautivan al recién llegado, con cientos de especies vegetales, 17 de las cuales son endémicas.

    El contraste ayuda a tasar la riqueza. Desde la planta con flores y frutos más pequeña del mundo, que no rebasa los tres centímetros, hasta árboles gigantescos de maderas preciosas y enorme valor, como el ébano carbonero, la yarúa, la caoba, el roble, la majagua, además de la palma thrinax, el almácigo, el jagüey y muchos otros. También se observan insectos y animales terrestres como las jutías, iguanas, venados, mariposas, cangrejos, el majá de Santamaría, puercos jíbaros y ganado vacuno montaraz.

  4. Protección de las tortugas marinas

    Protección de las tortugas marinas en el Parque Nacional Guanhacabibes

    Entre mayo y septiembre, a sus costas arriban cuatro de las siete especies de tortugas marinas existentes en el planeta en peligro de extinción, para desovar en las dunas de arena. Durante esa época, cientos de ecoturistas, científicos y campamentos de voluntarios de proyectos ambientalistas vigilan y monitorean la anidación y posterior nacimiento de las crías, 45 días después. Acompañados de guías, los visitantes recorren un total de nueve playas de noche, especialmente Playa La Barca, para proteger con especial esmero a la tortuga verde, el carey y la caguama.

  5. Fotografía subacuática

    Fotografía subacuática en el Parque Nacional Guanhacabibes

    Todos los años, durante el mes de junio, el Centro Internacional de Buceo María la Gorda también es sede del Encuentro Internacional de Fotografía Subacuática (IMASUB). Usualmente convocan las categorías de Fauna, Macro, Ambiente y Ambiente con modelo, e incluyen conferencias y excursiones. Se otorga un Gran Premio y los tres primeros lugares por cada categoría.

  6. Senderos y excursiones

    Senderos y excursiones en el Parque Nacional Guanhacabibes

    Las opciones ecoturísticas más activas y demandadas son los senderos "Cueva las Perlas", "Del Bosque al Mar", "La Majagua" y "Hoyo del Palmar". Acompañados de guías especializados, también resultan muy atractivas las excursiones a las comunidades circundantes, "Por una Agricultura Ecológica" y "Excursión al Cabo de San Antonio", última frontera occidental, donde existe una pequeña villa turística y el célebre faro Roncali, construido a mediados del siglo XIX.

  7. Torneo de pesca del pez león

    Torneo de pesca del pez león en el Parque Nacional Guanhacabibes

    Durante los últimos años, como una medida desesperada y transitoria para hacer frente a una especie invasora, venenosa y desequilibrante del ecosistema protegido, el Centro Internacional de Buceo María La Gorda ha convocado al Torneo Internacional de Pesca del Pez León. Sin depredador natural que lo frene, este pez ha proliferado en el Caribe con serias afectaciones al pleno desarrollo del turismo, a la economía y a la fauna del arrecife, por su gran voracidad y facilidades reproductivas.

  8. Playa

    Playa en el Parque Nacional Guanhacabibes

    En la península existen unas quince playas casi vírgenes que nos hacen sentir los conquistadores del Nuevo Mundo. Las más llamativas son María la Gorda, Punta Colorada, Las Tumbas y Playa Francés. En cinco de ellas está prevista la construcción de unas 1800 habitaciones para el desarrollo de la infraestructura turística en la zona, que también contará con un megaproyecto de golf y negocio inmobiliario a cargo de la compañía española La Playa Golf & Resorts.

Guanahacabibes, única y diversa para el turismo

Guanahacabibes, única y diversa para el turismo

La península de Guanahacabibes, adonde se llega recorriendo totalmente la provincia de Pinar del Río, busca abrirse mesuradamente al turismo internacional. Allí se proyecta un helipuerto, soluciones locales para la generación de electricidad, se edifica el Museo de la Miel, único de su tipo en Cuba, y se potencia la explotación de unos 150 sitios arqueológicos, con cuevas como Las Perlas, El Negro, La Barca, La Sorda y La Mina, con huellas de la presencia indígena precolombina en la Isla.

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La Península de Guanahacabibes, el extremo más occidental de la isla de Cuba, es un destino de ensueño para los amantes de la naturaleza y el ecoturismo. Hasta el viajero más exigente podría sentirse satisfecho en medio de un rico, apartado y diverso santuario, muy alejado de las urbanizaciones y la civilización, tal como la entendemos hoy.

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