Tradiciones cubanas: La Jornada Cucalambeana

Tradiciones cubanas: La Jornada Cucalambeana
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Cada año la oriental provincia cubana de Las Tunas se convierte en epicentro de una de las celebraciones culturales más importantes de cuantas tienen espacio en la Mayor de Las Antillas: La Jornada Cucalambeana, un evento en el que se dan cita las tradiciones campesinas en todo su esplendor.

Los festejos tuneros están avalados por una trayectoria de cinco décadas a lo largo de las cuales han propiciado, con el concurso de varias instituciones especializadas e importantes artistas naciones y extranjeros, el rescate, impulso y conservación de una parte invaluable de la identidad nacional Cubana, como son las tradiciones campesinas heredadas de España, y amalgamadas con el carácter y la amplia transculturación criolla.

Inspirados en El Cucalambé

El nombre se toma del notable poeta y decimista cubano del siglo XIX Juan Cristóbal Nápoles Fajardo “El Cucalambé”, para potenciar desde su obra y sus preceptos todo un universo de experiencias y expresiones propias de las zonas rurales y del sector propiamente campesino, como las prácticas vocales y musicales, los guateques, la guajira, el son montuno, la guaracha, las tonadas, la controversia, la décima escrita, entre otras.

Los orígenes de la celebración se remontan a 1961, cuando un grupo de figuras destacadas de la poesía y el repentismo en Cuba proyectaron la realización de una gran fiesta que aglutinara todas las aristas de la cultura campesina, su particular espiritualidad y la creación artística local, mientras se rendía homenaje al Cucalambé. Esa es la principal causa de que se efectúe entre los últimos días de junio y los primeros de julio, cuando se conmemora (1 de julio) el natalicio del decimista más encumbrado del siglo XIX.

En un inicio, y durante varios años, el encuentro tuvo carácter nacional. Esto cambió poco a poco con la llegada del decenio de los 70 y la participación de artistas e investigadores foráneos, convirtiéndose así en una fiesta internacional del arte campesino. Desde entonces han asistido delegaciones de México, Venezuela, Panamá, Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, Uruguay, Alemania, España, Puerto Rico, República Dominicana y Estados Unidos.

Encuentro de tradiciones

La Jornada Cucalambeana es un verdadero encuentro de tradiciones que arranca con un extenso desfile por la ciudad y la elección de la Flor de Birama, momento en el que participan jóvenes campesinas representando la belleza física y espiritual de la mujer cubana, a lo que sigue una apretada agenda de actividades que comprende exposiciones agropecuarias (viandas, frutas, vegetales, animales, herramientas y utensilios de su labor cotidiana como los yugos, frontiles, arados, monturas, espuelas, bastos; etc...), muestras de artesanía, de artes plásticas como el salón nacional de paisaje y décima mural, peñas humorísticas, juegos y bailes costumbristas, la elaboración y degustación de platos tradicionales, talleres y debates teóricos, que tienen su máxima expresión en el Coloquio Iberoamericano de la Décima y el Verso Improvisado.

Igualmente, con esfuerzo supremo han intentado rescatar diversos juegos y divertimentos campesinos muy populares en otras épocas, como las corridas de cintas, de sortija, las carreras de caballos, montas de toro y derribo de terneros en el rodeo, el pato enterrado, el ascenso del palo ensebado, la captura del puerco ensebado, entre otros.

Pero, si dudas, lo más atractivo del evento son las justas de repentismo que tienen por sede a la finca El Cornito, un lugar donde se alzara tiempo atrás la residencia de El Cucalambé. Poetas orales de toda Cuba se dan cita para “medir fuerzas” en esta apasionante tradición campesina heredada de la etapa colonial. En ese ámbito se realizan el Concurso Justo Vega, en honor a un grande y mítico de la televisión y los escenarios rurales, el certamen Buscando la voz guajira, el Catauro de la Décima, y la Fiesta de la Danza Campesina, en los que participan artistas aficionados y profesionales de calidad radicados en Cuba y otros países.

Vitrina guajira

La Jornada Cucalambeana ha sido desde sus orígenes un trampolín que ha visibilizado a artistas aficionados con excelentes aptitudes en las diferentes vertientes artísticas que integran la cultura campesina, ayudando así a su promoción y difusión desde las más tempranas edades.

Este año, en la edición 50, conmemoran los 188 años del natalicio de El Cucalambé, por lo que enfatizarán las tradiciones que le dieron origen. Según los organizadores, se mantienen las principales actividades del programa que desde hace tiempo desbordaron los límites de El Cornito, y las canturías se extendieron a concurridos espacios de la ciudad de Las Tunas, convirtiéndose así en el más trascendente y masivo de los acontecimientos culturales en ese territorio oriental de Cuba.

También fue anunciada la participación de artistas de unos 15 países y, como siempre, con el auspicio de la Casa Iberoamericana de la Décima “El Cucalambé”, el Consejo Nacional de Casas de Cultura de la nación antillana y el Centro Iberoamericano de la Décima y el Verso Improvisado.

La tradición en las nuevas generaciones

Gracias a La Jornada Cucalambeana, ya es posible ver a los más pequeños ejecutando antiguas danzas campesinas como el zapateo, el son montuno, el chivo, el papelón, el nengón, la caringa, el baile del gavilán y el papalote, entre otros, que durante años han cedido terreno a otras manifestaciones de la música y los bailes populares de moda.

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A cinco décadas de celebraciones arriba este año La Jornada Cucalambeana, una cita que persigue mediante un amplio programa de actividades rescatar y promocionar las más auténticas expresiones de la cultura campesina cubana.

nadia Nadia