Viajar sola a Cuba

Cuba para viajar sola

“…Y, por lo mismo que la calle cubana es parlera, indiscreta, fisgona, la casa cubana multiplicó los medios de aislarse, de defender en lo posible, la intimidad de sus moradores.”

Alejo Carpentier. Novelista cubano.

Cuba, nombre de mujer…

Cuba es un país hembra. Es una silueta que camina contorneada en el mar caribe a la hora más llana de su puesta de sol, donde el calorcito de la tarde le hace correr una gota de sudor desde la nuca hasta el final de la espalda. Es la certeza de belleza en cada esquina de un cuerpo, que atraviesa seguro las calles del orden mundial. Cuba para viajar sola es un destino muy tranquilo.

Cuba es una mujer risueña y bulliciosa, de ojos grandes que encanta en dos pestañeos. Es mestiza, dada y discreta a la vez. Es diferente. La sensación de libertad dentro de la maldita circunstancias del agua por todas partes. Es un espacio definido en el tiempo con un grito de guerra que calma. Cuba es un beso maternal en la frente y el abrazo que salva.

¿Es segura Cuba para viajar sola?

Y es también, el destino perfecto para viajar sola. Uno de los lugares más seguros de Latinoamérica y el mundo, con tasas de violencias bajísimas comparadas con el resto de los países de la zona. Una isla donde puedes pasear sus calles, plazas, senderos o costas con la sensación que todo estará bien, aunque nadie te acompañe.

Ciertamente hay quien prefiere viajar solo y es una modalidad bastante extendida, tanto que algunas agencias están enfocando su trabajo a este público en aras de hacer más feliz la estancia de quien decide lanzarse a la aventura de forma individual.

Cuba, habría que decirlo, es un país machista, con una fuerte tradición patriarcal heredada desde los años coloniales y que llegan rezagados hasta hoy día. Pero si algo es conocido en la Mayor de las Antillas es la fortaleza y el empuje de sus mujeres. La valentía que encara y ubica en su sitio a la frase equivocada, a la mirada lasciva, al irrespeto. Donde a golpe de educación y grito de madre, los hombres aprendieron a cuidar, a proteger, más allá de los lazos sanguíneos.

Viajar sola hoy, por el mundo, es una decisión valiente y arriesgada, cuando los números de feminicidios se disparan a cifras impensables. Para Cuba esto es una realidad casi ajena. Transitar los más de mil kilómetros de isla, con el solo peligro de que en cada esquina te digan que eres “el amor de mi vida” o cualquiera de esos piropos ocurrentes de la propia idiosincrasia criolla, es un verdadero alivio. Y esto es algo que hace el destino codiciado.

Puedes recorrer Cuba con tranquilidad

Saber que si estás en La Habana puedes salir de tu alojamiento a las 6 de la tarde, cuando el intenso calor tropical comienza a mermar, y agarrar la franja imaginaria que divide a Cuba del mundo, un muro de mar y nostalgias que llaman “Malecón”, y transitar sus casi ocho mil metros, con total tranquilidad, no tiene precio.

Detenerse en uno de sus tramos, beber un mojito en cualquiera de los bares que acompañan el recorrido, escuchar un bolero de hace tres décadas, y continuar hasta ver una ciudad nocturna que invita a conocerla, puede ser una de las experiencias más enriquecedoras para quien guste tener su propia interpretación de lo que tanto cuentan por ahí. Sin sobresaltos, ni miedos, ni temores…Y no es que lo digan las estadísticas, los números ni los diarios. En Cuba se siente la seguridad absoluta de transitar.

Siéntete como en casa explorando Cuba

Y es que el cubano, en sentido general, aún bullicioso, jaranero, extrovertido, es un ser amable y servicial por tradición. Es de esas personas que te trata de “mi vida”, “mi niña”, “mi amor” solo para cobrarte un café. Hombres y mujeres que hacen la estancia acogedora en cualquier lugar del país. Que te sirven de su café, que comparten las charlas, que dan la mano y con ellas un abrazo.

Los cubanos saludan con un beso, como si te conocieran de toda la vida. Gente educada y culta, los más, que te hablan de política internacional o de economía global con la confianza de quien habla de los muebles de su casa. Y eso, ofrece tranquilidad. Es una de las razones por las que también es un país indudablemente seguro para viajar sola, para arriesgar y darse un tiempo para pensar y conocer, al paso que desee, con el camino que elija.

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Conoce Cuba al completo: puedes hacerlo sola.

Y si la idea es recorrer varias ciudades también sentirá total confianza para hacerlo. Ya sea que decida viajar en transporte colectivo con el sistema de buses que conectan las urbes, o bien rentar un coche para conducir, o andar un poco más y agenciarse el servicios de taxis particulares que por doquier pululan la isla.

En cualquiera de las variantes sentirá unas carreteras no perfectas pero sí seguras, donde los accidentes no son el común denominador; unas autopistas sin demasiados vericuetos donde muchas veces, andar kilómetros sin tener otro transporte cerca, depende del horario, y chóferes que resultan una suerte de gurú, con un nivel de información y dominio de temas que seguramente le dejará con la boca abierta. 

Conocer el interior de Cuba le hará pensar aún más en la certeza de este destino como ideal para quien viaja sola, lo que también aplica a hombres en todos los casos. Conocer ciudades como Cienfuegos, Camagüey o Trinidad, o quizás el extremo más oriental de Cuba, dígase Santiago o Baracoa, harán que su idea de país hermoso y servicial, de plaza inequívoca, se refuerce de manera insospechada.

Cuba para viajar sola

En cualquiera de estos lugares sentirá el calor humano con más fuerza, la gracia dúctil del cubano, la sensación, que aun en tierra ajena, pertenece de algún modo aquí. Y es sentir la libertad bajo los pies que transitan adoquines, que recorren callejuelas de antaño, que se detienen en las esquinas repletas de historias de resistencia y lucha, también por los derechos de tantas mujeres.

Garantía de libertad

Ver a sus niños y adolescentes correteando los parques y avenidas, muchas veces sin la supervisión de un adulto, más que al amparo de los vecinos y la confianza en el orden público, es quizás la mayor referencia de seguridad que puede invitar a un visitante que decide conocer la Perla del Caribe de modo independiente y por su cuenta.

Esto acompañado a que muchas veces vemos calles donde transitan policías encargados de velar por la tranquilidad ciudadana y el resguardo de la integridad física, hacen de Cuba un lugar verdaderamente cómodo en este sentido. 

Recomendaciones para viajar sola a Cuba

No obstante siempre hay recomendaciones para quien decide aventurarse solo a conocer un nuevo país. Y aunque Cuba se venda como la isla del Edén en temas seguridad y protección, tenemos a bien dejarle algunos tips que harán más grata su estancia y le dejaran atentos ante cualquier sinsabor que pueda ocurrir, de los que ningunos estamos exentos.

El cambio de moneda, la compra de suvenires en lugares no establecidos o “legalizados” o de otros productos que pudieran resultar llamativos como Ron o tabacos, podrías ser algunos de los temas con los que estar atentos. 

Efectivo Cuba
  • En Cuba se manejan dos monedas emitidas y reconocidas por sus Bancos Centrales. Estamos hablando del CUP y el CUC. El CUP es el conocido como peso cubano y es la moneda de curso legal de la república utilizada por la mayoría de los residentes para trámites naturales y otras necesidades básicas de la población, mientras que el Peso Cubano Convertible (CUC), es la otra moneda oficial del país que empezó a circular desde 1994, junto al CUP. La tasa de cambio de estas dos monedas es equivalente a 1CUC = 25 CUP, y siempre es recomendable llevar de ambas, fraccionadas en las denominaciones que existen, aunque mayormente se utiliza el CUC para efectuar pagos en la mayoría de las entidades.
  • La isla se mueve a base de dinero en efectivo, pues en contados lugares se aceptan los trámites con tarjetas bancarias. Además es importante siempre acudir a las casas de cambio del gobierno llamadas CADECAS, para evitar cualquier situación que pueda darse de no hacerlo legalmente. Si es de las personas que viaja sola es oportuno no llevar todo el efectivo en el mismo sitio, y así estará más segura ante un incidente desafortunado o cualquier percance.
  • Otra de las medidas que podría considerar es no comprar productos de dudosa procedencia ya que pudieran ser falsos o de calidad medianamente válida, como resultan ser rones o tabacos, que son muy cotizados en el país. Es sensato acceder a estos productos en tiendas originales que se pueden encontrar diseminadas a lo largo y ancho de todo el archipiélago.
  • Por último no dejarse llevar ni acompañar a ningún lugar por personas que puedan parecer extrañas. Aunque no es común pudiera suceder que personas inescrupulosas trataran de manipularle en función de robarle o algunas otra prebenda económica. 

No queda más que decidir. Hacer la maleta con lo básico y agenciar los detalles. Si es sola, en compañía, no importa. Cuba es y será un destino seguro. Sea parte de la experiencia para que también pueda contarlo, no espere que alguien lo haga. Sienta total confianza, aunque sea una vez en la vida. Venga a ser libre, que en estos tiempos, eso es impagable.

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