Jardines de la Reina: santuario marino del Caribe

Jardines de la Reina: santuario marino del Caribe
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Una extraordinaria pericia tuvo Cristóbal Colón cuando navegó por el sur de Cuba, durante su segundo viaje a América. El Almirante recorrió un laberinto de canales y lagunas poco profundas, bajíos de arena, arrecifes y manglares situados aproximadamente a 90 kilómetros de la isla grande.

"Jardines de la Reina", en honor a la soberana de España, Isabel la Católica, fue el nombre que dio Colón a este parque natural, uno de los más grandes de Cuba, con 2.100 kilómetros cuadrados.

Jardines dignos de una Reina

Cuando vemos por primera vez el paisaje insular, actualmente el de mayor grado de conservación en el Caribe, comprendemos qué inspiró a Colón para nombrarlo así. Es un entorno prístino, sin edificios, avenidas o humo. Esta área mantiene prácticamente el mismo estado que cuando los navegantes españoles surcaron sus aguas.

Buzo observa los corales y cardumenes de peces en los Jardines de la Reina

Como una barrera larga y estrecha, más de 100 kilómetros de longitud, se localiza en la costa sur de la región centro-oriental de Cuba, en las provincias Ciego de Ávila y Camagüey. La UNESCO la incluye entre los sitios propuestos como Patrimonio Mundial Marino, por su amplia biodiversidad, y un destacado destino para los amantes del buceo y la pesca deportiva.

Cómo llegar a los Jardines de la Reina

Para llegar a Jardines de la Reina es preciso reservar en uno de los cruceros "vida a bordo" que salen desde el puerto Júcaro; vuelos de conexión pudieran ser necesarios.

La plataforma flotante conocida como La Tortuga, es el punto de acogida de visitantes, el centro de buceo y un hotel de ocho habitaciones. Esto, junto con algunas barcazas en la que se alojan los trabajadores y donde se halla la maquinaria imprescindible para el funcionamiento de todas las instalaciones y equipos, son los únicos elementos que alteran este extraordinario espacio natural.

Cardumen de peces y corales se mezclan en arrecife coralino de los Jardines de la Reina

La Tortuga, de alrededor de 34 m, está anclada permanentemente a un canal protegido y ofrece a los buceadores una vista única de los Jardines de la Reina. Además se puede reservar para permanecer en las embarcaciones Avalon II (admite hasta 20 viajeros, en 10 camarotes de lujo) y en el Halcon.

En los "jardines" más paradisiacos de Cuba se pueden realizar inmersiones inolvidables, y para los atrevidos que prefieran estar cerca de tiburones o cocodrilos este es el escenario perfecto.

El mar Caribe, como hace 50 años

Es necesario estar muy atento para desplazarse por esta zona sin perderse. A ojos de un inexperto todos los canales parecen iguales, abiertos entre tupidos bosques de mangle rojo y lagunas. En el horizonte no hay ninguna elevación que pueda servir de referencia para ubicarse.

Peces de brillates escamas nadan mansamente en las aguas de los Jardines de la Reina

A diferencia de otras zonas, como el golfo de México, aquí las corrientes marinas suelen ser de poca intensidad.

Los guías de buceo aseguran que los fondos marinos muestran cómo era todo el mar Caribe hace 50 años. Gran cantidad de corales, gorgonias, peces de arrecife, tiburones; el sedoso, el gris de arrecife, el martillo, el tiburón ballena; hacen que los buceos sean inolvidables. Otro de los grandes atractivos de este destino es sumergirse con cocodrilos.

¿Cuál inmersión prefieres?

Los tipos de buceos en Jardines de la Reina destacan por la variedad: en paredes, arrecifes coralinos, pecios, e incluso en el manglar se puede realizar snorkeling. Es posible contemplar desde el tiburón ballena y tiburones de arrecife, hasta tortugas, grandes meros, rayas, sábalos y numerosísimos peces de arrecife típicos del Caribe, sin dejar de lado a todos los invertebrados.

  • Cabezo de Cubera

    Jardines de la Reina, detalle de un pez

    Inmersión con tiburones grises del Caribe alrededor de una formación coralina limitada por luminosa arena blanca. Se encuentran algunas cuberas de buen tamaño, pez que da nombre a este punto de inmersión que se realiza entre los 23 y los 10 metros. Consiste en rodear este gran "cabezo de coral" y finalizar la zambullida cerca de la pared principal que recorre toda la zona.

  • El Peruano

    Tiburon merodea por las aguas de los Jardines de la Reina en El Peruano

    Su nombre lo recibe por el naufragio de un barco de esa nacionalidad. Es un punto ideal para los aficionados a la fotografía macro, o aquellos que disfrutan descubriendo pequeñas criaturas, junto a una gran variedad de peces. Buceo poco profundo que permite disfrutar del arrecife entre corales y esponjas raros de ver en otros sitios.

  • Five Seas

    Pes multicolor en arrecife coralino de los Jardines de la Reina

    Se realiza en la pared del arrecife donde reposan los restos de un pecio que le da nombre al lugar. Se dejan ver tiburones grises de arrecife, meros y cientos de peces tropicales. La inmersión se puede realizar sin preocupaciones por las corrientes. En ocasiones se ha visto algún tiburón martillo gigante, magnífico ejemplar.

  • La Cueva del Pulpo

    Jardines de la Reina, La Cueva del Pulpo, detalle de coral

    Según se va descendiendo se aprecian tiburones grises del Caribe. La parte superior del arrecife se encuentra entre los 7 y 10 m. de profundidad, donde habitan roncadores listados y demás peces multicolores. Aquí los tiburones pasan relativamente muy cerca y permitirán realizar las mejores fotografías. Cuando comienza el ascenso, y antes de regresar al cabo de la embarcación, se visita la entrada de la cueva que da nombre a este lugar. No es recomendable adentrarse porque el sedimento se levanta muy fácilmente. En ocasiones se han realizado inmersiones de espeleobuceo en ella y es muy profunda.

  • Manglar

    Peces recorren el sitio de buceo El Manglar en los Jardines de la Reina

    Los abundantes manglares que sirven de telón de fondo a los cayos de Jardines de la Reina son el lugar para realizar snorkeling con los cocodrilos cubanos. Estos reptiles pueden alcanzar los tres metros de largo y garantizan una experiencia única en el mundo del buceo.

  • Pipín

    Bella criatura marina de los Jardines de la Reina

    El lugar lleva el nombre del campeón cubano de apnea o buceo libre Pipín Ferreras, quien descubrió este fantástico punto de buceo. En esta zona del arrecife la pared que recorre todo los Jardines se aproxima muchísimo al talud de Cuba. Puede hacerse una inmersión junto a una pared de 600 metros de profundidad. Con un poco de suerte, curiosos tiburones martillo se acercarán y tiburones sedosos aparecerán durante la parada de seguridad.

Otro de los sitios más populares es Farallón, una montaña gigante de coral, dividida en cuatro partes por túneles de hasta 30 metros. El agujero de la cima permite pasar la luz solar, dando la sensación de volar hacia otro mundo.

Jardines de la Reina, más que nadar entre cocodrilos y tiburones

Se accede únicamente por mar, y debido a su aislamiento geográfico y no tener desarrollo poblacional, este apacible lugar se considera el más conservado de los grupos insulares que rodean a Cuba.

El archipiélago se distingue por el buen estado de los arrecifes coralinos, la alta productividad de los manglares, los pastos marinos y la abundancia y talla de los peces que la habitan. Es un lugar especial para dedicar unos días a la pesca deportiva y el buceo.

Pero lo más fascinante es nadar entre cocodrilos y tiburones, en los Jardines de la Reina, una experiencia que de seguro no olvidará.

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El archipiélago Jardines de la Reina es uno de los parques naturales más grandes de Cuba y la mejor zona de buceo, famosa por la presencia de tiburones y cocodrilos. Esta es el área marina de mayor grado de conservación en todo el Caribe insular.

arantxa Arantxa