Fuster, Jaimanitas: algo más que cerámica y piedra

Fuster, Jaimanitas: algo más que cerámica y piedra
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Un proyecto cultural diferente

Parada de autobus en la %ta avenida en Fusterlandia

Hacia el oeste de La Habana, en un pequeño poblado de pescadores conocido como Jaimanitas, un artista cubano ha hecho, con "fusterlandia," suyo el entorno. Los vecinos atraídos por la idea y el color ceden sus casas y pequeños espacios para que intervenga el talento de quien quiere expresar a toda costa su amor por el arte. Una visita a la peculiar galería le mostrará otras aristas de la cultura en la ciudad habanera.

Para llegar hasta Jaimanitas

Fusterlandia en la esquina de 5ta y 226 en Playa

Bicicleta, ómnibus o almendrón, cualquier medio puede ser utilizado para acercarse a esta interesante propuesta. Su estudio está ubicado en el municipio Playa. Un bello recorrido a través de 5ta Avenida es el preámbulo antes de llegar. De una elegancia sin par, se disfruta del litoral marítimo, pero también de grandes y esplendorosas mansiones que antes fueron habitadas por encumbradas familias cubanas.

Habanera paseando frente a uno de los murales de Fusterlandia

Numerosos hoteles se avistan a lo largo del paseo. Sedes y residencias diplomáticas e importantes centros de negocios se ubican en esta arteria habanera, preferida por muchos para transitar hacia la zona más poblada de la capital. Una magnífica oportunidad para conocer el noroeste de la ciudad, selecto espacio bendecido por su arquitectura y su naturaleza.

Un proyecto cultural de formas y colores

Banderas cubanas en Fusterlandia

Desde la década del 90 del siglo XX, José Rodríguez Fuster escogió este sitio para colocar su taller - estudio y comenzar la transformación del lugar. No es difícil reconocerlo cuando nos aproximamos. Está repleto de imágenes: gallos, palmas reales, figuras humanas, cocodrilos, banderas cubanas. Cualquier alegoría al país puede ser descubierta en ese pretendido interés por preservar, y enaltecer el entorno y la ciudad.

Detalles de ornamentaciones en Fusterlandia

Es una interesante intervención donde la cerámica cubre casi todo a nuestro alrededor. Pequeñas calles, escaleras que suben y bajan, pasillos laberínticos atrapan al visitante que se deja llevar en su afán por identificar representaciones, frases, esculturas que proliferan por todo el lugar. Aquí, como en otros espacios de La Habana, la comunidad también crea y no solo aportando sus espacios.

Mural con el Granma en Fusterlandia

Cuando Fuster comienza a sembrar sus obras, los vecinos se reúnen y contribuyen cortando, pegando, pintando. Lo ayudan estudiantes que aprenden y aportan a esa necesidad imperiosa de hacer arte. La idea se expande, las casas cercanas a la suya han sido transmutadas y continúa porque todos quieren ser parte de esa hermosa revolución artística.

No solo obras de Fuster

Detalle de sirena en Fusterlandia

El propio Fuster ha reconocido su admiración por grandes como Gaudí, Picasso y Brancusi. De ahí que se identifiquen en su obra sus influencias. Pero junto a ese influjo, sorprenden los trabajos de otros también significativos: Kcho, Choco, Fabelo y Zaida del Río. Entonces, Fuster Jaimanitas es otra de esas galerías que aglutina el quehacer de creadores cubanos diversos con propuestas novedosas, diferentes y auténticas.

Virgen de la Caridad en mural, Fusterlandia

Artistas internacionales también han dejado su aporte en ese espacio. Muchos se inspiran ante tanta idea y color. El objetivo: crear un mural que termine siendo el mayor del mundo, capaz de engendrar regocijo y orgullo para quienes habitan en aquel barrio y los que se acercan para disfrutar de la singular idea.

Muy cerca de allí...

Homenaje a Gaudi en Fusterlandia

En los alrededores hay interesantes atractivos que complementan el recorrido. Se localizan en el mismo itinerario el Palacio de Convenciones, el mayor centro de reuniones y congresos en el país; las Escuelas Nacionales de Arte, espacio donde se educan y forman los artistas cubanos y el llamativo Club Habana.

Banco decorado en Fusterlandia

Pero muy cerca de Fuster también se localiza el Restaurante Santy Pescador, santuario del sushi, el pescado y el marisco en La Habana; además de la Marina Hemingway, con múltiples propuestas que de seguro enriquecerán su paseo por el oeste de la capital cubana.

Un proyecto entre la realidad y la fantasía

Un bello recorrido, un modesto barrio, una atractiva propuesta llena de colores, ideas y simbolismos cubanos. Una galería completamente diferente. Fuster Jaimanitas pone a su disposición el disfrute de obras de arte que cubren y decoran casas, jardines y calles en el oeste de La Habana. Una excelente oferta que le hará apreciar, de forma novedosa, la cultura de los cubanos, el amor por su entorno y el alcance del arte para el bien de todos.

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El arte es un camino que une y estimula. Así lo han trabajado varios artistas cubanos, quienes han encontrado en la creación una manera de unificar la comunidad donde habitan. Los inspira el deseo de transformar el lugar para el disfrute de todos. Pero su singularidad ha atraído a visitantes y turistas que desean experimentar su riqueza innovadora. Son proyectos culturales que van más allá de mostrar obras de arte; son el deseo irrevocable de motivar a quienes les rodean y a quienes se sienten atraídos por conocer mejor la cultura cubana.

nadia Nadia