La Habana moderna: Edificio Focsa

La Habana moderna: Edificio Focsa
Comentar

Transitando por la calle M del Vedado habanero, justo en la manzana que conforma con 17, 19 y N, encontramos una de las construcciones representativas de la arquitectura moderna en la Mayor de Las Antillas. Es muy reconocida y admirada por cubanos y extranjeros que visitan la Isla. Se trata del edificio Focsa, un gran inmueble multifuncional imprescindible en el paisaje urbanístico capitalino desde su fundación.

Focsa, residencia de estrellas

El Focsa visto desde la calle Linea del Vedado

Algo más de 60 años han transcurrido desde el momento en que el Focsa irrumpió en la vida de los habaneros. Sólido, imponente para la época de su creación, fue concebido como vivienda para los empleados de la entonces cadena cubana de radio y televisión CMQ que radicaba en el edificio Radiocentro, a sólo 200 metros de distancia, actual sede de Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT).

Pescador en el Malecon Habanero, al fondo el Focsa

El proyecto estuvo a cargo del arquitecto Ernesto Gómez Sampera y el ingeniero Luis Sáenz Duplace, junto a sus respectivos equipos de diseño. Las obras transcurrieron entre febrero de 1954 y junio de 1956. Luego de dos años y cuatro meses se convirtió, con sus 121 metros de altura, en uno de los edificios más impresionantes y revolucionarios de su tiempo y en la segunda mayor construcción de hormigón armado del mundo, únicamente superado por el brasileño Marinelli, en la ciudad de San Pablo, razón que le hizo merecedor de gran prestigio y reconocimiento.

Sobresale el Focsa en el skyline de La Habana

En un momento en el que se consideraban incosteables las obras con más de 18 plantas realizadas en hormigón, el Focsa fue financiado principalmente por el organismo Fomento de Hipotecas Aseguradas (FHA) y ejecutado además con un crédito de seis millones de pesos concedidos por el Banco Continental Cubano. Luego, y contrario a algunos pronósticos, los apartamentos fueron vendidos todos y los superiores, aún con mayores precios, fueron los más demandados, haciéndose inmediatamente rentable.

Características constructivas

Malecon Habanero al atardecer, al fondo el edificio del Focsa

El coloso inició la era de los edificios altos en La Habana de mediados del siglo XX. Según las cifras públicas, en su construcción se emplearon 35 mil metros cúbicos de hormigón, 120 kilómetros de tuberías para cables, un millón de pies en alambre de cobre y, como dato especial, no se usaron grúas para elevarlo hasta su máxima estatura.

Por la posición en que se ubica, en una zona costera con características especiales del suelo y fuerte incidencia de los vientos, fue necesario aplicar toda la inventiva y realizar pruebas para lograr su perdurabilidad. Finalmente se decidió elevar la estructura con muros continuos desde los cimientos hasta la azotea. Incluso, se compró una máquina que posibilitaba la fabricación de los bloques de hormigón a pie de obra.

Vista del Focsa y el Malecon Habanero desde el Hotel Capri

Como resultado, quedó compuesto de tres partes fundamentales: un basamento en el que se halla la mayoría de las instalaciones de servicio público; la torre, cuerpo central que se alza por 29 pisos, y el restaurante "La Torre" en el piso 33, un mirador por excelencia de la ciudad. El edificio destaca por su agradable estructura visual, en la que resaltan las líneas horizontales. Su particular diseño está realizado en forma de letra "Y", lo que posibilita que la mayoría de los apartamentos posean vista al mar.

¿Qué encontrar en el Focsa?

Vista nocturna del edificio Focsa

El Focsa cuenta con 373 apartamentos distribuidos en 29 plantas. Los pisos típicos se componen de 13 viviendas con tres habitaciones y otras ocho algo más pequeñas, de dos habitaciones. En todos los casos tienen un cuarto auxiliar. Completan la disposición residencial siete penthouses y dos dúplexs. En el interior de los apartamentos resalta el acabado de los baños y cocinas con bellos colores, y un exquisito cuidado de todos los detalles.

El gran inmueble se compone además de un parqueo soterrado con capacidad para 500 vehículos, piscina, oficinas, estudios de televisión y radio, centros comerciales, cafeterías, un banco y una casa de cambio (CADECA), una farmacia y un correo. Acoge, además, al Teatro Guiñol, los restaurantes El Emperador, La Torre y el Café TV, y algunos centros de trabajo.

Vista del barrio Habanero del Vedado desde el Focsa

La mole, que ocupa mil metros cuadrados, fue concebida con un área colectiva central, un sistema de pasillos al fondo que separaba el ingreso de la servidumbre del resto, siete elevadores, una pizarra automática para 500 teléfonos que permitía 50 conversaciones simultáneas, una gran cisterna con capacidad para 300 mil galones de agua y servicio eléctrico de 110 y 220 voltios.

Maravilla de la ingeniería civil cubana

Coche antiguo en L y Linea en el Vedado, al fondo el Focsa

La novedosa tecnología con que fue erigido, lo convirtió desde un principio en objeto de admiración por parte de la población y los expertos. Como reconocimiento, en 1997 fue seleccionado por la Unión Nacional de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción de Cuba (UNAICC) como una de las "Siete maravillas de la ingeniería civil cubana". Clasificó como una de las obras monumentales consideradas únicas por su magnitud y las soluciones técnicas. En este honor se suman al Focsa, el Túnel de la Bahía de La Habana, el Viaducto de la Farola, el Acueducto de Albear, el Puente de Bacunayagua, el Sifón bajo la Bahía de La Habana y la Carretera Central.

Vista del Hotel Nacional de Cuba visto desde La Torre en el Focsa

A inicios de este siglo fue objeto de una profunda rehabilitación, en la que se le devolvieron los valores funcionales y sociales. El equipo de profesionales que diseñó, dirigió y ejecutó la obra fue merecedor del Premio de Arquitectura 2005 de la UNAICC.

Datos curiosos sobre el Focsa

El FOCSA debe su nombre a las siglas de la compañía Fomento de Obras y Construcciones Sociedad Anónima. Su inversionista principal y varias de sus residencias fueron decoradas y amuebladas por las principales casas especializadas de la época.

0 Comentario
Agrega un comentario
 

En el corazón de La Habana moderna se erige el edificio Focsa, uno de los más grandes y queridos tesoros arquitectónicos que resalta por su esbeltez, singular diseño y funcionalidad, considerado entre las siete maravillas de la ingeniería civil cubana.

nadia Nadia