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Un plan ideal para pasar una semana en Cuba

Los planes ideales no existen. Una posibilidad real de que el universo conspire para que todo salga perfecto o lo más cercano a eso, pudiera ser. Sin embargo no se necesitan grandes lujos ni espectaculares lugares para tener el mejor recuerdo de la vida. Muchas veces el destino es solo una parte que unido a la compañía y las ganas, hacen de la experiencia algo digno de inmortalizar. 

Pero llegar a Cuba es otra cosa. Tanto por hacer, por ver, por conocer. Ganas de tragarse de un bocado toda la historia, que conocemos de a trozos, a veces mal contada, a veces exagerada, a veces menospreciada. Deseos incontrolables de andar y desandar sus calles más de una vez, repletas de anécdotas que recorren el mundo. Llegar a Cuba es pretender llevarse un poco de sabor en cada bolsillo y toda la alegría de su gente en la mochila. 

Hay numerosas formas de conocer la isla. Y si bien es cierto que son encantadoras lo magnífico sería disfrutar de todas las bondades que ofrece este paraíso tropical. Naturaleza desmedida, ciudades coloniales, centros culturales, playas de ensueño. Todo en un mismo viaje. Parece imposible pero le dejamos las guías de cómo hacerlo, y la posibilidad de acomodarlo a su antojo. 

1 – Dos noches en La Habana

La Habana es el principal destino de vuelos y estancias en Cuba, por lo que resulta muy conveniente organizar sus primeros días en la capital, permitiéndoles también acomodar temas de logística y otros asuntos que le serán útiles para sus vacaciones. De este modo pensemos, dos noches en la ciudad. 

Dependiendo de sus preferencias podría un día conocer todo lo que es la parte histórica y colonial de La Habana, La Habana Vieja. Un conglomerado de Museos, sitios históricos, plazas y patios interiores, hoy convertidos en lugar de visita casi obligada para los transeúntes que recorren la otrora villa patrimonial. Casi cinco kilómetros bordeados por una bahía que refresca el sopor siempre veraniego y dota a la urbe del olor a mar inconfundible de los puertos del mundo. 

La Habana

Comenzando temprano su recorrido desde El Parque Central, el epicentro podríamos decir de la parte este de la ciudad. El sitio que conserva la primera escultura del Apóstol cubano José Martí erigida en la isla en 1905. 

A su alrededor una serie de sitios impresionantes que atesoran una historia encantadora que querrá conocer a detalle. El Capitolio Nacional, símbolo inconfundible de la ciudad; el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, el Hotel Telégrafo, primer sitio donde se usó el artefacto que da su nombre a la edificación en Cuba, El Museo de Bellas Artes, el hoy Hotel Manzana, otrora Manzana de Gómez, primera tienda departamental en la isla y así otra serie de edificios que cada uno enamora por si solo. 

Puede llegar hasta “La Punta”, antigua edificación militar que roba tierra al mar, a través de un recorrido por todo el “Prado,” también primer paseo colonial de Cuba, una suerte de itinerario de mosaicos, bordeado de árboles y luminarias que transportan al siglo XVIII cuando vio la luz. Luego de bordear la Bahía de La Habana, por cualquiera de las calles que transite irá a parar al corazón ultramarino de la ciudad. La verdadera Habana Vieja, con sus cuatro plazas principales, sus calles adoquinadas, sus museos y casas restauradas a la usanza antigua, sus comercios que remiten al pasado de servidumbre de la isla y un encanto peculiar que le robará toda la tarde. Una serie de negocios exitosos pululan hoy la parte antigua. Restaurantes, tiendas de diseño 100% cubano, terrazas y cafés pueblan las calles inconfundibles de este rincón de Caribe. 

Ya en la noche puede cenar en algún sitio al aire libre, ya sea en la parte moderna habanera, o hacerlo en la propia Habana Vieja, pues las opciones sobran en este sentido, y todas de calidad. Podríamos recomendarle algunos como Atelier, La Guarida, Habana 61, El Cocinero, entre muchos otros que dependerán de sus preferencias. Y por espacios culturales no debe preocuparse, Clubes de Jazz con magistrales artistas, espacios para disfrutar de música popular bailable, así como el lugar de moda de la ciudad “Fabrica de Arte Cubano” Fac, según sus siglas, que aglutina una serie de salas culturales con propuestas de alto nivel. 

La Habana nueva 

La Habana nueva es la zona de ciudad que creció en el último siglo. Construcciones más cercanas en el tiempo que continúan envueltas en el velo de la República allá por los años 40´ o 50´. Una serie de sitios y calles imperdibles que aconsejamos siempre hacer en un recorrido en auto pues las distancias son mayores. La Casa de Fuster, o Fusterlandia, la residencia de un artista cubano que mediante el trabajo con mosaicos ha levantado una obra inmensa y es hoy uno de los grandes atractivos para los visitantes que llegan a esta parte del centro. 

El bosque de La Habana, el pulmón verde, donde se cuenta está el árbol más antiguo de toda la ciudad, la Plaza de la Revolución, el emblema más conocido de Cuba y el sitio más visitado de la Habana Nueva. Así mismo está el Hotel Nacional, Monumento Nacional del país y sitio indispensable para visitar si llega a la Habana. Una historia de grandes eventos, personajes famosos, gánsteres y misterios envuelven el que es también, uno de los edificios más hermosos de la capital. Una terraza imperdible y un exquisito mojito le harán compañía en esta edificación que desde 1930 mira al mar. 

Esa otra noche en la ciudad puede completar los planes que no alcanzó a realizar en la anterior, visitar otros sitios nocturnos y adentrarse en las noches de una ciudad que no parece dormir ni caminar en el tiempo. Una ciudad sonora y cultural. 

2 – Camino a Viñales, Mogotes y Tabaco. 

Y si de naturaleza desmedida se trata el extremo más occidental de Cuba nos regala sorpresas inigualables. Una excursión al Valle de Viñales, en la provincia de Pinar del Río nos garantizará en buena medida el descubrir los tonos de verdes más versátiles de la isla. Una sierra ubicada en el grupo montañoso de la Cordillera de Guaniguanico, declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad y considerado Reserva Natural de la biosfera en Cuba. 

Con formaciones montañosas únicas en la Isla denominadas “mogotes”, el visitante cuando llega percibe el silencio perfecto que causa la complicidad entre naturaleza y hombres. Pasando por la Cueva del Indio, un sistema de ríos subterráneos, adentrándose en el Mural de la Prehistoria, recorriendo vegas de cultivos del mejor tabaco del mundo, hasta excursiones a caballo por encantadores senderos son algunas de las maravillas que puede anotar en sus planes de “vacaciones perfecta”. Pero si algo dará un placer inigualable es quedarse en una de las casas de renta de los locales. Despertar en el medio del Valle, con una vista majestuosa y sobrecogedora, con el olor a café recién hecho no tiene precio.  

Mogotes Pinar del Río

3 – Conociendo Cienfuegos por el camino

Otro de los destinos que podemos aprovechar en una semana de recorrido por Cuba es pasar una noche en Cienfuegos, una de las ciudades centrales de la isla conocida como la Perla del Sur. Palacios, un Malecón, El Castillo de Jagua, esculturas dedicadas a grandes músicos cubanos y construcciones hermosas serán algo de lo que podrá disfrutar en esta urbe. Saliendo de Cienfuegos no puede faltar una vista a El Nicho, una serie de Cascadas y saltos de agua naturales que nos hacen pensar en la más pura naturaleza. 

Cienfuegos, El Nicho

4 – Y por último, dos noches en Trinidad 

Trinidad es una de las primeras villas fundadas en Cuba luego de su descubrimiento. Su aire patronal y sus luces de colonia aún se perciben por calles empedradas que conservan los pasos de antaño. Una urbe con plaza central llamada “La Plaza Mayor”, callejuelas estrechas y hermosas, casas ultramarinas con patios interiores luminosos…

El Valle de los Ingenios y la Torre Iznaga, rezagos de los que fueron las plantaciones de esclavos llegadas al caribe y la producción azucarera que impulsó la economía cubana en los albores de siglos pasados. Y música tradicional, una casa de la trova que acoge en la nocturnidad, una treintena de bares y terrazas que aderezan la noche y pueden hechizar hasta la salida del sol.

Una semana en Cuba

 Pero Trinidad encanta…no hay como recorrer sus arterias sin sorprenderse entre lo antiguo y lo moderno que hacen de este destino uno de los más deseados en el país. A pocos kilómetros del centro urbano puede disfrutar todo un día de la Playa Ancón, una península de ensueño, con aguas turquesas y tibias bañadas por el sol inconfundible del Caribe… 

Ya lo habíamos dicho, quizás los planes perfectos no existen, pero llegar a Cuba con las recomendaciones precisas puede acercarse bastante a los sueños. Quedan muchísimos destinos fuera de esta lista que pero lo que es seguro es que pasar una semana en Cuba es una experiencia que te encantará. 

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