Descubre tres bebidas cubanas que te sorprenderán

Cuando se habla de bebidas cubanas, casi todos piensan de inmediato en cocteles como el Mojito, el Cuba Libre o el Daiquirí, o en esos espectaculares batidos de frutas que no necesitan azúcar, de dulces que son.

Sin embargo, hay otras bebidas mucho más tradicionales y que rara vez aparecen en los textos sobre Cuba destinados al turismo, quizás por su falta de glamour, o porque no son muy habituales en los centros urbanos del país, toda una una paradoja, pues como cantara el sonero, «aquí el que más y el que menos tiene un pariente en el campo».

Tres bebidas autenticas de Cuba poco conocidas

En particular, hay tres tremendamente exquisitas, que hasta tienen propiedades medicinales y estimulantes, amén de ser muy significativas: el prú oriental, el aliñado y la canchánchara, son tres cubanísimos licores cuyo sabor te sorprenderá

  1. Prú

    El Prú es tipico de Santiago de Cuba

    Bebida fuerte y efervescente, refrescante y energizante natural, elaborada con raíces del monte, jengibre, bejuco ubí, canela en rama, azúcar prieta y otros ingredientes. Esta poderosa alquimia ayuda a la digestión, aplaca los calores, baja la presión arterial y dispara la líbido. Sus orígenes se remontan dos siglos atrás, cuando la Revolución de Haití llevó al Oriente cubano a colonos franceses que trajeron costumbres y saberes.

    El Prú Oriental Cubano

    Aunque actualmente se produce industrialmente, el prú artesanal es el mejor, incluso cuando se le enriquece con raíz de palma, retoños de pino o aguardiente. Eso sí: vistoso no es, pero sabe a gloria.

  2. Aliñao

    bebidas Cubanas

    Licor típico de los campos cubanos, conocido también como el trago de los nacimientos debido a una pintoresca tradición. Cuando una mujer sale embarazada, la familia prepara este singular coctel en un recipiente de cristal, que es sellado y enterrado hasta el nacimiento de la criatura. Hay familias que lo preparan desde que les nace una hembra, y los desentierran cuando esa niña ya es mamá, o sea, un añejamiento de par de décadas que hacen del aliñado una rica pero explosiva bomba de alcohol.

    Para elaborarlo, se mezclan en un recipiente de cristal aguardiente de caña, almíbar y todas las frutas naturales que se tenga a mano: papaya, uva, piña, cereza, ciruela, caña, plátano, etc. Suele servirse en vaso y sabe riquísimo, pero no abuse de las frutas, o acabará con una borrachera descomunal.

  3. Canchánchara

    La Canchánchara es tipica de Trinidad

    Se dice que este fue el primer coctel eminentemente cubano, y el más antiguo. Aunque fue creado en la manigua oriental durante las guerras contra la metrópoli española, actualmente su feudo está en una taberna de la central villa de Trinidad, importante polo turístico del país. Elaborado con aguardiente, limón y miel de abejas, los creadores de este brebaje solían beberlo caliente, en jícaras, por ser nutritivo, tonificante e ideal para soportar el frío del monte.

    La Canchánchara es servido en pequeñas vasijas de barro

    Hoy en día es servido en pequeñas vasijas de barro, con hielo, una rodaja de limón y agregados que le aportan amargor y aroma. Silvestre, dulzón y especial para entonarte.

    A principios de 1980, al restaurar una de las zonas del casco histórico de Trinidad, un equipo de trabajo del Museo de Arquitectura de la ciudad, realizó un proyecto para rescatar La Canchánchara, como un trago que sobrevivió gracias a la tradición oral. Un cóctel patrimonio de la Humanidad y símbolo del espirito de Cuba que solía ser preparado por lo Mambises durante el periodo de guerras independentistas contra España.