Celebraciones cubanas: Día de las Madres

Celebraciones cubanas: Día de las Madres

Los participantes de aquella tertulia conversaban acerca de que ya en Estados Unidos, en la ciudad norteamericana de Filadelfia, la activista social Anna Jarvis, había conseguido ese propósito luego de una intensa campaña que inició en 1905 y poco a poco el ejemplo se seguía en otras latitudes. ¿Por qué Cuba no iba a tener un día así para sus madres?

Mujer embarazada

La iniciativa surgió en abril de 1920, en la sociedad “Centro de Instrucción y Recreo” de Santiago de las Vegas, al sur de La Habana. El periodista y concejal Víctor Muñoz , allí presente, acogió y defendió con vehemencia la brillante idea, pero no fue hasta 1928 que quedó aprobada e instituida como ley por el Ayuntamiento de La Habana y se extendió a todo el país. Lamentablemente para esa fecha Muñoz ya había fallecido.

Madre cubana observando con ternura a su hija

Todo esto aparece referenciado en la prensa de la época; sin embargo, la localización exacta del origen del Día de las Madres en la perla mayor del Caribe no ha estado exenta de polémica, pues habitantes de la nororiental ciudad cubana de Puerto Padre defienden que la feliz idea fue del maestro masón Doctor Eduardo Querol. De hecho, los puertopadrenses tienen, entre sus tesoros, una escultura dedicada a las Madres, en la céntrica intersección de las avenidas Libertad y Máximo Gómez, que ha devenido símbolo de esa ciudad.

Costumbres de antaño

En Cuba, mucho antes de que se considerara el segundo domingo de mayo como Día de las Madres, las personas solían salir a la calle llevando un clavel rojo o blanco en la solapa o la blusa, en dependencia de si su madre aún vivía o ya había fallecido.

Las maneras de honrar y agradecer a esos maravillosos seres son disímiles y datan desde la antigua Grecia cuando se dedicaban festivales a la diosa Rhea, madre de las deidades Júpiter, Neptuno y Plutón. Las civilizaciones del Nuevo Mundo, antes de la llegada de los conquistadores, rendían su propio tributo a la maternidad por intermedio de la diosa Coyolxauhqui, madre de Huitzilopochtli, el guerrero emblemático de los aztecas. Los celtas dedicaban un día a la diosa Brígida para gratificarle la primera leche ordeñada en la temporada. Los ingleses del siglo XVII, por su parte, asistían a las parroquias para venerar a la Virgen María, madre de Jesús. La tradición se combinó luego con la de obsequiarles algún detalle a esos imprescindibles seres. Los criados que vivían lejos de sus casas, eran autorizados para ir a visitarlas en el cuarto domingo de cuaresma, y juntos compartían un pastel.

Mayo y sus flores

Para agasajar a quien consagran sus vidas no es necesario regalar cosas de gran valor. Flores, postales, abrazos o pasar un rato en su compañía bastan para demostrarle cuán importante y presente le tenemos. Son ellas las eternas flores de un mes en el que muchos deciden obsequiar las delicadísimas creaciones de la Madre Natura. Azucenas, girasoles, claveles, rosas, siemprevivas, gladiolos, lirios abundan en Cuba durante el mes de mayo, pero el segundo domingo la demanda es tan grande que al filo del mediodía ya comienzan a escasear.

Un puesto para venta de flores

No hay que entrar en pánico, porque existen todavía otras opciones. Es durante este mes que se celebra en el recinto ferial de Pabexpo, en la capital cubana, la gran feria Arte para Mamá, donde numerosos artesanos y artistas acuden para mostrar a Cuba y al mundo lo mejor de sus creaciones. En este año, el evento se hizo extensivo hacia otras provincias cubanas. Así, Arte par Mamá resulta casi imprescindible para los cubanos e incluso para quienes visitan la isla, que aprovechan la oportunidad para comprar obsequios a familiares y amigos.

La Milagrosa, madre siempre

Los cubanos se caracterizan por ser muy creyentes. Abrazan indistintamente diversas religiones y éstas forman parte indisoluble de su imaginario y su forma de vida. De modo que muchos creen ciegamente en los milagros y el poder divino. Es mayo también un mes de milagros: la tumba de Amelia Goyri, conocida como La Milagrosa, en el capitalino Cementerio Colón atesora una historia impresionante. Es un lugar muy popular y concurrido. Sus devotos también eligen el Día de las Madres como una fecha obligada para venerarla y visitarla.

Estatua de marmol en la tumba de Amelia Goyri y su hijo

Amelia era una joven cubana que luego de contraer matrimonio tuvo su primer bebé, pero este nació sin vida. Según era costumbre en la época la mujer fue enterrada con la criatura colocada a sus pies. Estaba el esposo tan enamorado, que aquel fallecimiento casi trastornó su razón. Se cuenta que visitaba su tumba dos y tres veces al día, tocando en el mármol con una de las argollas para despertar a su amada y la siguió visitando diariamente durante 40 años, hasta la fecha de su muerte.

Cuenta la leyenda popular que al exhumarse el cuerpo de Amelia Goyri de Adot, el bebé fue misteriosamente hallado en los brazos de su madre, estando ambos intactos sin ningún síntoma de deterioro. Por supuesto esta historia se propagó con gran rapidez por toda Cuba y las personas comenzaron a visitar su tumba, repitiendo incluso el mismo ritual del desafortunado marido, para pedirle toda clase de milagros.

Tumba de la Milagrosa en el Cementerio de Colon

Muchos habaneros aseguran que Amelia siempre cumple los deseos de quien acude a su lugar de reposo definitivo o le invocan a través de una plegaria. La tumba, que en un inicio era muy modesta, luego fue esculpida en mármol de Carrara por un gran artista y además de recibir siempre muchísimas flores, también exhibe ofrendas de todo tipo en agradecimiento a La Milagrosa.

Madres y milagros en el mes de las flores

El día de las madres cubanas, que este mes será celebrado el 12 de mayo, por supuesto convocará a muchos creyentes que, haciendo largas filas se acercarán a Amelia en el Cementerio de Colón. Sin embargo, muchos otros asisten también a los camposantos para reverenciar a sus más preciados seres llevando las imprescindibles flores que las recuerdan.

Rosas rojas

Otros visitarán las iglesias para depositar sus ofrendas a las vírgenes que les acompañan y protegen. Sin embargo, será mucho más interesante ver pasar, atareados, llenos de regalos y flores a los cubanos quienes prestos pasan este hermoso día junto a sus seres adorados.

Si se hospeda en una casa de renta y comparte espacio con una familia cubana, obsérvelos y súmese a esa hermosa tradición en la que los habitantes de la increíble isla reverencian a aquellas de las que provienen, en una sincera y auténtica demostración de amor y respeto.

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Muchos países celebran en mayo su Día de las Madres y Cuba está en esa lista. La fecha escogida en la Mayor de las Antillas para este festejo es el segundo domingo del mencionado mes, obra de un grupo de intelectuales encabezados por Francisco Montoto...

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