Aguas termales y sulfurosas de Cuba: fuente de salud y vida

Aguas termales y sulfurosas de Cuba: fuente de salud y vida

Cuba, considerada de antaño la Llave del Nuevo Mundo, representa uno de los destinos turísticos más importantes del orbe. Cada año se incrementa el número de visitantes, quienes quedan prendados de la isla caribeña.

La forma de ser del cubano: afable, dicharachero y solidario, se funde con los encantos naturales de un país donde es palpable la fusión de lo colonial con lo moderno.

Sus características geográficas le otorgan un significado especial, pero en él también aflora la historia, los museos, la arquitectura, hasta, incluso, sitios donde la naturaleza provee de salud a quienes lo eligen para aliviar sus enfermedades o mantener su calidad de vida.

En este sentido, son muy populares las aguas y otros recursos naturales de algunas zonas de esa región caribeña, con sorprendentes propiedades curativas. Sus bondades son palpables en el mejoramiento de las más diversas afecciones del cuerpo humano. Conozca aquí algunos de estos sitios.

Un poco de historia

El uso de los recursos naturales termales en bien de la salud humana constituye un fenómeno social de gran trascendencia en Cuba. Las aguas mineromedicinales, los minerales naturales y peloides o fangos, se aprovechan con diferentes fines terapéuticos.

Agua procedente de un manantial

Una rápida mirada al pasado apunta a que los primeros balnearios de aguas minero medicinales datan del año 2000 ane. Tan grande fue la difusión que alcanzó entre los griegos las curas mediante baños de aguas medicinales, que la mayor parte de sus centros médicos poseían manantiales para el desarrollo de las técnicas hidroterapéuticas. Los romanos se destacaron en el consumo de aguas minerales naturales envasadas y en la aplicación de sus propiedades terapéuticas en estaciones termales y balnearios.

Actualmente los países desarrollados emplean estos recursos como fuente de ingreso económico y por sus beneficios en el campo de la salud humana. Así adquiere importancia la Hidrología Médica mediante los centros termales y los centros Spa y de recreación. Pero, también aportan la materia prima imprescindible para elaborar productos dermocosméticos, parafarmacéuticos y cosméticos.

En la década del veinte del pasado siglo comienza a estudiarse las aguas y fangos mineromedicinales en Cuba. Además de investigarse su origen y constitución, se profundizó en sus beneficios sobre los órganos y tejidos, tanto en pacientes sanos como enfermos.

Cuatro balnearios para sanación en Cuba

A lo largo y ancho del territorio cubano existen aguas radónicas, sulfuradas, bromoiódicas, arsenicales, silíceas y ferruginosas. Particularidad que fomenta el constante arribo de locales y foráneos en busca de mejorar su salud y calidad humana. Veamos algunos de los principales sitios cubanos con estas características.

  1. Balneario San Diego de los Baños

    Considerado el balneario más antiguo de Cuba, los visitantes pueden encontrarlo en la localidad de San Diego de los Baños, al norte del municipio Los Palacios, en la occidental provincia Pinar del Río.

    San Diego de los Baños

    Cuentan que el esclavo Taita Domingo, quien al padecer de lepra fue abandonado por su amo, logró su total curación al bañarse en las aguas sulfurosas del río Caiguanabo, conocido también como San Diego. La noticia corrió velozmente, de tal forma que para 1775, llegaban enfermos de diversas regiones para tratarse, en las mencionadas aguas, las afecciones de la piel y de los huesos. Cerca de los manantiales los pacientes construyeron rústicas chozas. Así fue estructurándose el núcleo poblacional que adoptó el nombre de Baños de San Diego.

    Las aguas con alto contenido de sulfuro se recomiendan para tratar las dolencias oseas

    La denominación del lugar y los “milagros” que sus aguas provocaban atrajo a personalidades de la época. Encabezan la lista el eminente científico alemán Alejandro de Humboldt, el naturalista Tranquilino Sandalio de Noda, el médico de Napoleón I, Dr. Antommarchi, el escritor Cirilo Villaverde, autor de la novela Cecilia Valdés, y el científico cubano Tomás Romay.

    Según se registra, en el año 1861, quedó inaugurado un balneario con el objetivo de utilizar a plenitud las sulfurosas aguas del lugar. A partir de 1959, la instalación pasó a formar parte del sistema de salud cubano y actualmente mantiene su renombre internacional, con una importante afluencia del público cubano y foráneo.

    Bondades del balneario

    Rodeado de un paisaje paradisíaco, el sitio acoge un balneario y su hotel Mirador. Todo un complejo de salud que brinda consultas médicas especializadas. En el centro de salud, según la indicación de los especialistas, los pacientes reciben diferentes tratamientos, entre los que se encuentran: fisioterapia, electroterapia, termoterapia, acupuntura, hidromasajes subacuáticos y baños de vapor.

    Hotel Mirador de San Diego

    Además de las consultas médicas, se ofrecen tratamientos de belleza con productos autóctonos y funciona un gimnasio terapéutico, un laboratorio clínico, así como el dispensario de farmacia.

    Mujer recibiendo un masaje de espalda

    Aunque San Diego de los Baños es muy popular por la efectividad de la balneoterapia y la fangoterapia, a ello se le añaden los efectivos tratamientos con ozono.

    Es probada la calidad de este balneario, y su personal, que desde antaño ofrece insospechadas mejorías a pacientes con afectaciones dermatológicas, neurológicas y del sistema osteomioarticular. Las condiciones para el hospedaje están creadas en un entorno natural donde la belleza del paisaje pinareño se mezcla con las bondades de un sitio con abaladas propiedades curativas.

  2. Balneario Menéndez

    En la costa norte del municipio Martí, a 22 kilómetros de la cabecera municipal, en la provincia Matanzas, otro balneario ofrece sus manantiales de aguas medicinales en beneficio de la salud humana.

    Integrado por 36 pozos con aguas de aproximadamente 38 grados centígrados de temperatura, estas se caracterizan por ser cloruradas sódicas y sulfhídricas, de elevada mineralización, termales, ricas en calcio, iodo, bromo y magnesio.

    Piscina con agua de alto contenido mineral

    La instalación conocida por Baños Termales de Menéndez, fue concebida rústicamente, en pleno contacto con el medio ambiente. Un lugar perfecto donde se combinan la naturaleza con opciones recreativas, culturales y deportivas.

    Naturaleza e historia...aliadas de la salud humana

    El visitante podrá disfrutar de hospedaje, cafetería, transportación, salón de juegos, piscina, restaurante y una sala de Medicina Natural.

    Según las características de las aguas, las terapias están dirigidas al tratamiento de diversas afecciones relacionadas con patologías reumatológicas, de las vías respiratorias, dermatológicas, psicosomáticas, así como con secuelas de los traumatismos osteoarticulares.

    Sin lugar a dudas al balneario Menéndez se le considera un sitio contra el estrés donde prima la belleza natural. Se le considera un corredor de aves migratorias, el cual resalta por la cercanía a la playa homónima y la diversa flora y fauna costera. Elementos que, indudablemente, favorecen la ostensible mejoría de dolencias físicas y espirituales.

    Senora disfruta las bondades de la naturaleza

    Pero el balneario Menéndez facilita un estrecho contacto con la historia de los ancestros cubanos. Tan es así que se presupone que las propiedades terapéuticas de sus yacimientos fueron descubiertas por los aborígenes de la zona. Y es que a unos 500 metros de allí se encuentra el centro arqueológico Cayo Jorajuría. Incluso, cerca de playa Menéndez, se halló, en noviembre de 1984, una canoa aborigen considerada única de su tipo en América Latina. Medio de transportación que actualmente se exhibe en el museo municipal de Martí.

  3. Balneario Ciego Montero

    El centro de Cuba, también tiene sus aguas con las características ideales para ser empleadas en función de la prevención, tratamiento y rehabilitación de diversas enfermedades. El balneario Ciego Montero, en la provincia Cienfuegos, a unos 20 kilómetros de la capital provincial, destaca como uno de los más elegidos a nivel nacional, con gran asistencia de turistas.

    Sus aguas mineromedicinales son ricas en calcio, azufre, cloro, sodio y magnesio. Son muy efectivas en el tratamiento de artrosis, artritis, padecimientos reumáticos, dermatológicos (fundamentalmente psoriasis), polineuropatías, fibromialgias y en la rehabilitación de las personas que han sufrido traumatismos y accidentes vasculares encefálicos.

    Agua procedente de un manantialo se acumula en un deposito de piedra

    Los tratamientos relacionados con fisiatría o hidrología médica, sobresalen por sus excelentes resultados, hecho palpable en el número cada vez mayor de personas que acuden a dicho balneario. La institución cuenta con servicio de enfermería las 24 horas, alojamiento, restaurante y cafetería y su personal está compuesto por fisioterapeutas, podólogos, psiquiatras y psicólogos.

    En los contornos se hallan los manantiales Baños de Chapapote, Purísima Concepción y Santa Lucía, para enfermedades de los ojos. Mientras que, La Caridad, de agua digestiva, posee temperaturas aproximadas entre los 33 y 38 grados Celsius. A medio kilómetro se ubica El Chorrito, surtidor cuya agua brota alcanzando los 40 grados celsius, una verdadera atracción para los visitantes.

  4. Balneario Elguea

    También en el centro del país, pero en la costa norte de la provincia Villa Clara, específicamente en el poblado de Corralillo, las personas pueden disfrutar de un centro de alto prestigio internacional. Se trata del Hotel-Balneario Elguea, con una avanzada Unidad Termal, única de su tipo en América Latina y el Caribe.

    Persona sentada en el borde de una piscina

    Sus aguas exponen un elevado contenido de minerales. Se caracterizan además por ser brómicas, sódicas y débilmente sulfuradas. Su caudal alcanza los 25 litros por segundo, con una temperatura promedio de 45 grados Celsius.

    Con un área de unos mil 300 metros cuadrados, su Centro Termal, dispone de tres piscinas de aguas medicinales. A ello se le incorpora: sauna, gimnasio, salón de belleza, baños individuales, salas para masajes, reposo y consultas médicas, entre otros servicios.

    Los tratamientos son muy diversos, e incluyen, quinesioterapia, electroterapia, fangoterapia, moxibustión, podología, hidroterapia, medicina tradicional, fisioterapia y tratamiento facial.

    Su hotel cuenta con restaurante buffet y otro de comida internacional, Lobby Bar, Snack Bar de Piscinas con servicio de meriendas y bebidas. La instalación hotelera propone recorridos de interés histórico en la ciudad de Villa Clara y a la cercana cayería Norte. Oportunidad para disfrutar de los atractivos de sus playas vírgenes, paisajes de gran belleza y espacios de interés socio cultural.

Otros sitios proveedores de aguas mineromedicinales

A lo largo y ancho del territorio cubano otros sitios ofrecen las bondades terapéuticas de sus aguas. En el municipio Madruga, de la provincia Mayabeque, el balneario La Paila posee manantiales con aguas sulfurosas y bicarbonatadas, muy efectivas para el tratamiento de patologías de la piel, respiratorias, digestivas, reumatológicas y antiestrés.

Agua con propiedades medicinales

También se destaca el balneario de Santa María del Rosario, en el municipio Cotorro de la capital cubana, con sus aguas mineromedicinales de composición bicarbonatada cálcica y sódica, sulfuradas y silíceas.

Próximo a Varadero, en Matanzas, las aguas del balneario de San Miguel de los Baños poseen altos contenidos de sílice y materia orgánica, efectivas como balneoterapia y para el tratamiento de afecciones gastrointestinales.

En Sancti Spiritus, resulta muy demandado el balneario San José del Lago, cuyas aguas se caracterizan por su acción diurética, de rápida absorción, circulación y eliminación por el organismo humano. De ahí su utilidad en procesos metabólicos renales, gastrointestinales, dermatológicos y para combatir el estrés.

La Isla de la Juventud es conocida como La Isla de las Aguas Termales, en particular el Manantial de Santa Rita, del que emana el agua que no pocas personas llevan a sus casas para el consumo diario. Verdadera muestra de las bondades de este líquido para el correcto funcionamiento del sistema digestivo.

En pleno contacto con las bondades del medio ambiente

El rescate de la balneoterapia o termalismo, como uno de los recursos más antiguos conocidos por la humanidad, se incrementa en la Mayor de las Antillas. Personas sanas y con afectaciones de su salud, tienen la posibilidad de acudir a varios centros donde se practica este tipo de tratamiento con resultados satisfactorios.

La elección es suya, las condiciones están creadas. Cuba es una excelente opción para el desarrollo de un turismo saludable, en pleno contacto con las bondades del medio ambiente.

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Numerosos yacimientos de aguas termales y mineromedicinales se ubican a lo largo y ancho de la Mayor de las Antillas. Hasta ellos se trasladan cubanos y viajeros en busca de mejorar sus dolencias físicas y liberarse del estrés...

milagros Milagros

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