Paladares en Punta La Milpa, la especialidad de la casa es mucho corazón

Paladares en Punta La Milpa, la especialidad de la casa es mucho corazón

Paladares en Punta La Milpa, la especialidad de la casa es mucho corazón Punta La Milpa, en la Bahía de Cienfuegos, destaca por la pesca, la extracción maderera y los múltiples restaurantes de pasantía o paladares que alberga. Sobre estos y los valores que fomentan sus dueños va este post...

Es Cienfuegos una provincia que se entrega con placer al rito de la gastronomía. El cienfueguero gusta de comer, y de comer bien. Si a este ritual, le sumamos tradición y familia, entonces todo está listo, o servido, para que la experiencia sea única.

Varios establecimientos de prestigio, privados o estatales, ensalzan el buen nombre de la provincia sureña. Algunos ubicados dentro de su ciudad capital, otros fuera de esta.

Tal es el caso de las diversas paladares que conviven en la zona de Punta La Milpa. Sitios donde armonizan la tradición culinaria, proveniente de los poblados de pescadores de la bahía, y arraigados valores familiares.

Que comience la degustación

Vista a la bahia de Cienfuegos desde La Milpa

Punta La Milpa, es un pequeño saliente con 0,6 kilómetros cuadrados, situado al este de la entrada a la bahía de Cienfuegos. Costa más bien baja, dada al diente de perro en su extremo norte y a una vegetación de poca altura.

Existe en el lugar un caserío de pescadores con más de 50 habitantes, muchas viviendas de madera y un gusto recio, sólido, por todo lo que venga del mar. Cerca, los visitantes podrán encontrar el pueblo del Castillo de Jagua, al este, y otro pueblo de pescadores El Perché.

Pueblo del Castillo del Jagua a la entrada de la Bahia de Cienfuegos

Frente a Punta La Milpa se divisa Cayo Carenas, misterioso y añejo de leyendas de conquistadores españoles y piratas franceses. Cerca, además, descansan orondos los hoteles Pasacaballo, Rancho Luna y Faro Luna.

Las paladares en cuestión

Mesa de la paladar Las Milpas

Son esencialmente tres, pues La Casa del Pescador se encuentra cerrada y sometida a reparaciones, Rancho Cristal, Las Milpas y Las Damas.

Son típicos productos cubanos, hechos a base de ingenio y perseverancia. Amasados con arena, espuma y sol y prestos a cumplir el más mínimo capricho de sus clientes-amigos, de sus clientes-familia.

  1. Rancho Cristal, un amigo fiel de sus amigos

    Costa en las cercanias de Rancho Cristal

    Surgió, hace doce años, de donde sólo había marabú y ruinas. Su dueño, Armando, conocido familiarmente por Mandy, es sin dudas un cubano a medio camino entre el mar y el monte.

    Y ese espíritu ha luchado por transmitírselo a su negocio. Desde la decoración hasta los platos que se sirven en él, hablan de mar, de lanchas de pescadores y redes, pero también de guajiros, tierra y café acabadito de colar.

    Barco de pescadores navega frente a la paladar Rancho Cristal

    A este restaurante se puede llegar por el mar; o por tierra, desde la carretera de Pasacaballo. Se entra por una corta avenida de piedra, hasta una casita del año 1942, pintada de amarillo, un fresco portal y techo de tejas francesas.

    A los costados y al fondo se abren, como en un valle maravilloso, el ranchón con techo de guano y sabia de vida; la cocina y el bar, con su sinfín de aromas de Mojitos, frijoles, yuca con mojo, rones cubanos y enchilados de jaiba o cangrejo.

    Enchilado de Cangrejo

    Aparecen, como por arte de magia, un carrusel, una piscina, columpios y velocípedos para los niños. Cerca de la costa, se expanden morosas varias tumbonas y un pequeño muelle permite disfrutar de los baños de mar.

    Rancho Cristal es un lugar familiar, donde puede llevar su propia bebida en nevera si lo desea; donde los niños consumen a mitad de precio; con clientes habituales, amigos ya de la casa y con la buena vibra de sus actividades culturales, sábados y domingos, de 2:30 a 4:00 PM.

  2. Paladar Las Milpas, acogedor, discreto y sabroso pedacito de mundo

    Camarero de la la Paladar Las Milpas toma la orden de los clientes

    Las Milpas, es otra de las paladares de la zona. Sus dueños, El Pinto & Rosa le ofrecen a los visitantes un rincón donde predominan los tonos ocres, los tonos de la tierra.

    Y es que la tierra, la tierra cubana, está latente en cada objeto que vive dentro del inmueble. Rodeado de árboles de uva caleta, este parece a medio acabar o hecho muy de prisa, lo cual, más que jugar en su contra, le otorga un gusto especial, único.

    Ranchon de la paladar Las Milpas

    Con un amplio parqueo, donde se apiñan almendrones de todos los tamaños y colores, el visitante que llega a Las Milpas, la casa de los delfines, encontrará siempre un bar bien surtido, de olorosa madera preciosa y con cierto toque vintage.

    Hallará los olores y sabores de una cocina experta en cocina criolla y marinera, los gritos de una cotorrita esmeralda, una fuente de frutas artesanales y la exuberancia de una vegetación interior, de sombra, que invita al descanso y el aplazamiento.

    Platos en una mesa de la paladar Las Milpas

    Si lo anterior no fuera suficiente, una pequeña playita acaba por hacer las delicias de todo viajero, invita a la pesca, a los baños de mar y al dulce sosiego de dejarse arrastrar por la corriente, mientras se flota.

  3. Paladar La Damas, entre tonos rosas y azules de mar

    Costa de La Milpa

    Cerca de la costa, en un sitio llamado Playa Las Damas, de ahí su nombre, se encuentra esta paladar pintada de rosa, a la antigua usanza “Para las niñas el rosa, para los niños el azul”.

    Lugar acogedor, a él se sube por un pequeño muelle, a través de la fachada de una casita de madera, cerca rústica, blanca; techo de tejas a dos aguas y una farola curiosa, detenida sobre un banquito de piedra.

    Al costado derecho de esta vivienda, perteneciente a los dueños del restaurante por supuesto, yace este. Es una construcción sencilla, no tiene que ver mucho con la casa, en cuanto a diseño, pero sí en cuanto a calidez y buen trato.

    El rosa predomina, como antes dije, pero también el marrón y el ocre de los trabajos en madera que decoran el salón; o el rojo de los manteles impecables; o el blanco y plata de las servilletas y cubiertos en las mesas.

    Sosegados, perfumados de salitre y paz, los comensales ocupan sus taburetes rústicos según deseen y son gratamente sorprendidos por las especialidades marinas de la casa.

    Los enchilados de cangrejo; la harina con jaiba; el pargo a las brasas y la cerveza fría estimularán su apetito. Luego, con la barriga llena y el corazón contento, como dicen los cubanos, un buen café de sobremesa y después el mar, sólo él.

    Plato de pescado

    Las Damas, invita al recogimiento de una tarde tranquila al borde de la bahía, al filo de una mar turquesa, risueña, o de una noche estrellada, bajo una farola curiosa, en un banco cualquiera de un lugar del mundo tan o más infinito que este.

¿Qué nos queda?...

Mesa de la paladar Las Milpas al lado de las aguas de la bahia cienfueguera

Invitarle, por supuesto, a que visite Punta La Milpa. Escoja una de sus paladares, o todas, si así lo prefiere. No pierda la oportunidad de llenar su estómago de rica sazón cienfueguera, y su espíritu de algo tan sagrado y querido como la amistad de esas auténticas familias cubanas.

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Punta La Milpa, en la Bahía de Cienfuegos, destaca por la pesca, la extracción maderera y los múltiples restaurantes de pasantía o paladares que alberga. Sobre estos y los valores que fomentan sus dueños va este post...

Milagros

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