Manual para un día en Santiago de Cuba

Manual para un día en Santiago de Cuba
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Santiago, volviendo a ti...

Han pasado tres años desde la última vez que estuve en esta provincia. Había venido con un grupo de la Universidad de la Habana a subir el Pico Turquino (el más alto de Cuba), conocer la ciudad y visitar El Cobre. Lo improvisado del viaje y la sensación de regresar a un lugar del que solo tengo bellos recuerdos hacen que apenas note la incomodidad del camión en que vamos. Esta vez el recorrido es distinto, venimos por otra carretera. A lo lejos se observan las alturas de Nipe Sagua Baracoa. Yo parezco un perro con la cabeza fuera y una sonrisa que no se me quita.

Llegando a Santiago de Cuba en camion

Llegando a la terminal está la imponente Plaza de la Revolución, me apresuro a tomar una foto con el móvil y la envío a mi madre por correo con asunto:

"Estoy en Santiago..."

Sé que en algún lugar de La Habana ella respira tranquila.

Plaza Antonio Maceo en Santiago de Cuba

Fiebre de beisbol y un clásico de bienvenida

Nos encontramos a nuestras amistades a la salida de la terminal y con ellos la primera sorpresa del día. Dentro de una hora estarán jugando en el estadio Guillermón Moncada los equipos de beisbol de Industriales y Santiago de Cuba. Quisiera hacer una pausa aquí pues quizá no todos los lectores estén enterados de la rivalidad entre los equipos de beisbol Industriales (de la Habana) y Santiago de Cuba. Basta con decir que serían el equivalente a un Barca-Madrid en la liga española, en términos de rivalidad, aclaro.

El juego es un carnaval de emociones, somos los únicos tres habaneros en la zona que nos tocó e intentamos pasar desapercibidos. El incógnito nos dura lo que el primer hit de Industriales tardó en llegar y de ahí en adelante fuimos nosotros tres contra el mundo. Logramos mantener el orgullo habanero hasta que un jonrón Santiaguero con las bases llenas y en el 8vo inning voló sobre nuestras cabezas. En el 9no logramos empatar y nuevamente una línea por primera base nos aguó la fiesta. La experiencia fue inolvidable, llena de emociones y aunque salimos derrotados y humillados por un ejército de Santiagueros la repetiría una y otra vez.

Cuando visites Santiago pregunta si hay partido de beisbol, el precio de la entrada es muy barato: 1 CUP (equivalente a 0.5 CUC). A cambio recibirás un espectáculo entre las congas, la alegría santiaguera y el juego. Solo te pido algo, si juega el equipo de Industriales, apóyalos por favor.

La ciudad de Santiago, el clima ¿Y los pregones?

Musico callejero cantandole a turistas en Santiago de Cuba

Después del juego nos reabastecemos de agua, es mejor la carbonatada pues nos alivia más la sed y el calor aquí es muy fuerte. Al llegar el termómetro que marca la temperatura de la ciudad andaba por los 35º celsius. Aprovechamos que el sol es menos fuerte en la tarde y nos dedicamos a caminar. La ciudad de Santiago al igual que otras del oriente de Cuba está rodeada de montañas por lo general bastante altas y es muy limpia.

Las calles no están abarrotadas de personas y casi todos los establecimientos operan en CUP aunque aceptan CUC tambíen. Las motos son el sustituto de los taxis y trabajan a petición de los clientes. Aquí se siente como un valle del que no desearías salir (a no ser por el calor) y es que el asunto del clima aquí es algo serio. Mi primera recomendación para cualquiera que viaje a esta provincia sería mantenerse hidratado.

Casa Diego Velazquez en Santiago de Cuba

Llegamos a una heladería frente a los edificios más altos de la ciudad y hacemos la pausa ahí. Sé que en uno de ellos hay otra heladería en el último piso desde la cual hay una vista espléndida de la ciudad, pero andamos cortos de tiempo y es mejor quedarnos aquí.

Para comer: la Plaza de Marte y el Boulevard

Plaza de Marte, Santiago de Cuba

En Santiago de Cuba hay muchas ofertas para comer, la mayoría económicas. Cerca de la Plaza de Marte y en el Boulevard o la calle Enramadas se encuentran las mejores. Probamos un restaurant frente a la plaza cuya disposición permite observarla desde lo alto pero queremos ver otras opciones y el Boulevard es el lugar perfecto para esto. Los restaurants abundan a ambos lados de la calle, mientras camino voy comparando este Santiago con el que conocí tres años atrás.

Casa de la Trova, Santiago de Cuba

Para hacer la sobremesa subimos a la terraza del café Cubita en la Plaza de Marte, a esta altura el calor es menor y circula una brisa fresca. Aprovecho la oportunidad y me preparo una pipa que compré en Holguín. No me importa lo que piensen, la terraza, el viento, el café y la noche Santiaguera frente a mí son el escenario perfecto para esto.

Cuando la noche no es tan joven

Se hace de noche en Santiago de Cuba

En la mayoría de las provincias fuera de la Habana la vida nocturna dura poco. Santiago, corazón Caribeño de Cuba, tampoco escapa a esto así que lo mejor es seguir caminando y buscar un lugar donde terminar el día. Pensamos en el Subway, un bar bajo tierra con victrola pero está cercano a cerrar. Seguimos caminando, muchos de los lugares ya están cerrados. Casi a punto de devolvernos, extenuados por el calor y las caminatas encontramos el Club Santiago, abierto todavía con música para bailar y entrada gratis, ahí terminamos la noche.

Heroica ayer, rebelde hoy y hospitalaria siempre: Santiago

Cementerio Santa Efigenia, Santiago de Cuba

Me siento un momento a la salida de la discoteca y tengo la suerte de conocer a José Luis. Hablamos un poco sobre el espíritu collectivo de Santiago de Cuba y los santiagueros, sobre cómo han logrado sobreponerse a ciclones e incendios a base de trabajo, esfuerzo y voluntad.

Ninos jugando en Calle Padre Pico en Santiago de Cuba

Le pregunto qué lugares recomendaría visitar en un día en Santiago, me habla del Cementerio de Santa Ifigenia, de escalar Padre Pico, del Cuartel Moncada, la Gran Piedra y el Cayo Granma.

He visitado estos tres lugares y coincido con él en que son puntos clave de la identidad santiaguera. Su itinerario no se parece en nada al mío pero vale igual, incluso más. Un día no es suficiente para conocer está provincia pero alcanza para llenarse de su espíritu.

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A modo de escala y gracias a la hospitalidad de los Santiagueros decidimos pasar un día en esta provincia antes de separarnos y tomar destinos distintos cada uno. 24 horas es muy poco tiempo, pero Santiago es ya un viejo conocido.

juan Juan