Cinco ciudades cubanas dormidas en el tiempo

Cinco ciudades cubanas dormidas en el tiempo

Son ciudades, villas fundadas por españoles que conservan la arquitectura, los colores y las calles todavía empedradas e iluminadas por aquellas lámparas que ofrecían, y aún ofrecen, esos colores que todavía hoy vislumbran al visitante.

Son cinco ciudades cubanas que se convierten en un reencuentro, no sólo con la historia de Cuba, sino con la propia tradición española. Por Baracoa, Gibara, Sancti Spíritus, Trinidad y Remedios circulan aún aquellos autos de la mitad del siglo XIX.

Cinco ciudades que invitan desde un pasado distante

Fascinan y hechizan, seducen y conquistan; por eso, nada mejor que hurgar entre callejuelas y esquinas vetustas para encontrar y encontrarnos. Si algo distingue a estas cinco ciudades es precisamente la afluencia de visitantes. Por eso, nada mejor que planificar una ruta para conocerlas a todas.

No hay un orden preciso para iniciar este recorrido podrían comenzarlo por oriente, o a la inversa si se sale de La Habana. De cualquier forma, le recomiendo disfrutar de la magia que reúnen estas joyas cubanas.

  1. Baracoa, una ciudad entre dos ríos

    Llamada también la "Ciudad Primada" está situada a 880 kilómetros de La Habana, en Guantánamo, la provincia más distante al este de Cuba.

    Vista de Baracoa, su bahia, el Yunque y otros lugares de interes de la ciudad

    Se fundó el 15 de agosto de 1511 con el nombre de Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa por el conquistador español Diego Velázquez que ostentaba entonces el título de Adelantado. Baracoa es el más antiguo asentamiento de Cuba después de la llegada de los colonizadores españoles y de ahí debe su nombre de "Ciudad Primada". Fue la primera capital y el primer obispado de la isla.

    Declarada Monumento Nacional, está situada entre dos ríos: Macaguanigua y Miel. Entre sus atracciones naturales se encuentran el río Toa, marcado por numerosas cascadas, siendo la más conocida "El Saltadero" con 17 metros de altura y las montañas del Yunque que debe su nombre a la similitud de la misma con la pieza que usan los herreros. La llamada "Bella Durmiente", otra de sus elevaciones, vista desde lejos, asemeja a una joven echada.

    Uno de los atractivos históricos y religiosos de esta ciudad es la "Cruz de la Parra". Este es el símbolo de la cristiandad que trajera Cristóbal Colón en su primer viaje y que puede contemplar en la Parroquia Católica de la ciudad.

    La notoriedad de Baracoa se debe, en buena medida, al contraste que logran los ríos, los mares y las montañas. Quizás, de las cinco ciudades es esta la de mayores bellezas naturales, el resto muestra su historia, su arquitectura. Como si en ella la perfección viniera de la mano de Dios y el resto viniera de la mano de los hombres.

    Baracoense recorre en bicicleta las calles de la ciudad de Baracoa, en Guantanamo, Cuba

    Viajar por carretera, para llegar hasta allí, es una experiencia increíble cuyo punto más elevado está en el "Alto de Cotilla", a más de 600 metros sobre el nivel del mar. Cuenta con un mirador desde donde se puede ver la costa norte y sur de Cuba y desde donde, incluso, se aprecian las luces de Haití.

    Una vez en Baracoa recorra sus bares, sus cafés, sus restaurantes y las incontables maravillas arquitectónicas que reconocerá porque, sin duda alguna, también es recorrer parte de la historia y las tradiciones cubanas. Pero si se quiere salir un poco de la ciudad y tomar un aire, la visita hay que dirigirla a Playa Maguana, situada a 20 kilómetros al norte, donde podemos encontrar una playa llena de cocoteros y de blancas arenas.

    Baracoa, la ciudad primada de Cuba, es nuestra primera sugerencia. Así está, detenida en el tiempo, como si por primera vez llegaran a ella los españoles. Sólo que ahora los cubanos la han llenado de ritmo, de color, de muchas ofertas, y de luz.

  2. Gibara, sitio de descubrimientos

    Nuestra segunda propuesta parece también haberse congelado con el paso de los años. El 27 de octubre de 1492, el almirante Cristóbal Colón divisó tierra cubana y, según los estudiosos, era la montaña conocida hoy como "Silla de Gibara".

    Vista aerea de la ciudad de Gibara

    Ubicada en la costa norte del oriente cubano, Gibara pertenece a la provincia de Holguín. Fundada el 16 de enero de 1817, su nombre proviene del vocablo aborigen "Jibá".

    Como Baracoa, posee un hermoso y exuberante paisaje, bellos sitios arquitectónicos y un trazado perfecto de sus casas, calles y parques. Sus pobladores viven orgullosos de todo cuanto tienen.

    Plaza e Iglesia de Gibara, Holguin

    Varios sucesos (además de sus hermosos paisajes) podemos encontrar en Gibara. Por ejemplo, el Festival Internacional de Cine Pobre de Gibara, fundado en 2003 por el cineasta Humberto Solás, y tras su fallecimiento cambiaría su nombre a Festival Internacional de Cine Pobre de "Humberto Solás". Desde 2017, y bajo la dirección del actor y cineasta Jorge Perugorría, ha sido identificado como Festival Internacional de Cine de Gibara.

    Hace más de cinco siglos la ciudad posee un encanto peculiar: el contraste de un patrimonio arquitectónico bien resguardado, sus exuberantes paisajes, el sentido de pertenencia y las raíces culturales de sus pobladores. Aquel que visita Gibara se ve obligado a regresar una y otra vez. En dicho sitio el descubridor de América dijo: "es la tierra más hermosa que ojos humanos vieron" y no fue casual.

  3. Sancti Spíritus: música, arquitectura y poesía

    Está más al centro de la isla y no fue por allí por donde llegaron los españoles. Nació el 4 de junio de 1514, a orillas del río Tuinucú, a unos 8 kilómetros de su actual ubicación. En 1522 fue trasladada a su sede actual, a orillas del río Yayabo y fue el punto de partida de la conquista española del Yucatán.

    Puente sobre el rio Yayabo, simbolo de la ciudad de Sancti Spiritus

    Sancti Spíritus conserva el centro histórico con edificaciones de los siglos XVIII y XIX, entre los que se destaca la Parroquial Mayor, construida en 1680 y el puente sobre el río Yayabo, único en Cuba proveniente de la época colonial y declarado Monumento Nacional. Se destacan los museos de Arte Colonial, Provincial de Historia y la Casa de la Guayabera.

    La villa posee, además, una majestuosa edificación que proviene de la segunda mitad del siglo XVIII, la primera de dos plantas y con más de un centenar de puertas y ventanas que hoy es llamada "La casa de las cien puertas". La construcción responde a las características arquitectónicas del siglo XIX donde predominan techos de gruesas vigas de madera preciosa, vitrales de medio punto, lucetas multicolores y hermosos patios en correspondencia con las historias que giran a su alrededor.

    Sancti Spíritus, personas pasean frente a iglesia de la villa en el centro historico

    Sancti Spíritus posee además un hermoso parque lleno de luz y en el que incluso se han encontrados importantes hallazgos espeleológicos. Su música, sus tríos, sus trovadores todavía cantan aquellas hermosas canciones que enamoraban a las muchachas de otros tiempos. La trova no ha perdido su esplendor, por eso cada año la encantadora villa celebra el Festival Nacional de Tríos. Estas agrupaciones pueden encontrarse en la Casa de la Trova, y en los tantos restaurantes diseminados por la ciudad.

    Sancti Spíritus está a escasas cuatro horas de La Habana y su cercanía a Trinidad la hace parte de la ruta de esas ciudades dormidas en el tiempo.

  4. Trinidad de Cuba: la ciudad de los mil colores

    Situada en la zona central de Cuba, Trinidad es una de las ciudades que más gusta a los visitantes. Ubicada entre montañas y con costas al Mar Caribe, tiene el encanto de Baracoa: el azul del mar y el espeso verde de las montañas tropicales. Calles de piedras, coches tirados por caballos y autos del siglo XIX crean la ilusión de un viaje en el tiempo. De ahí que en 1988 Trinidad fuera proclamada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO.

    Trinidad de Cuba, la ciudad colonial mejor conservada de Cuba a 505 años de su fundación

    Si pensamos qué ver en Trinidad, desde dónde partir para verlo todo, creo que la Plaza Mayor es sin duda su centro principal. A su alrededor se concentran los edificios más llamativos y el mejor ambiente.

    Hay, por todas partes, un aire colonial. Desde la Plaza Mayor es fácil llegar a la Iglesia Mayor de la Santísima Trinidad y la Torre del Campanario del Convento de San Francisco, símbolo de Trinidad por excelencia. Si en Baracoa y Gibara hay sitios puramente fundacionales, en donde encontramos incluso la cruz con que viajó Cristóbal Colón, en Trinidad distinguen esas iglesias y esos campanarios majestuosos.

    Montañas del Escambray vistas desde la ciudad de Trinidad en Sancti Spiritus, Cuba

    Hay hostales perfectamente cómodos y económicos para acoger al visitante. Cenar tampoco es un problema porque en estos sitios se come en medio de las habitaciones tal cuál debían estarlo en su época. Las decoraciones son fantásticas y muchas sorprenden por su perfecto estado de conservación.

    Otra de las maravillas de Trinidad es que a sólo 11 kilómetros se encuentra el mar. Salir del mundo colonial y de repente encontrar el Mar Caribe con todo su esplendor es tanto un regalo como una oportunidad.

  5. Remedios: el pasado, el gran protagonista

    Otra villa que también se localiza en el centro de Cuba es Remedios. Pertenece a la provincia de Villa Clara, en la región centro-norte de Cuba. Muy próxima a los cayos de la costa norte y de la Bahía de Buena Vista, Remedios se encuentra a unos 350 kilómetros de La Habana, y a 44 kilómetros de la capital provincial, Santa Clara.

    Remedios, una ruta, por los alrededores de la plaza central, para descubrir entre sus calles

    El pasado es uno de los grandes intérpretes en esta ciudad. Su centro histórico ha sido declarado Monumento Nacional en Cuba, medalla que ostenta hace más de tres décadas. Las construcciones también destacan en esta hermosa ciudad.

    En la Plaza de Remedios se encuentran encantadoras construcciones cuyos orígenes se remontan a los siglos XVIII y XIX. Tal parece que Trinidad, Baracoa, Gibara, Sancti Spíritus se repiten en Remedios. La Iglesia de San Juan Bautista es una de las más bellas de toda Cuba, donde se erigen 13 altares bañados en oro; mientras que la de Nuestra Señora del Buen Viaje, es un tesoro de la arquitectura colonial. Y esa es una de las peculiaridades remedianas: la de contar con dos iglesias en una misma plaza.

    Fallada de la imponente Iglesia Parroquial Mayor de Remedios

    Remedios es quizás más apacible que las ciudades anteriores, calma que se rompe en el mes de diciembre cuando se convierte en una fiesta. Digamos que es uno de las festejos más coloridos e intensos de Cuba. En diciembre se celebran las Parrandas, con desfile de carrozas, trabajos de plazas, concursos de baile y fuegos artificiales. En Remedios la nota son estas fiestas. Allá es la arquitectura.

¿El tiempo se duerme o se embelesa en algunas ciudades cubanas?

Cada ciudad en Cuba tiene algo que la distingue. En unas predomina la arquitectura, la naturaleza, las tradiciones; en otras, las festividades, sus pobladores, su historia. Lo cierto es que en estas cinco que hoy le he propuesto, el tiempo ha sido el denominador común. Un factor que las ha preservado y las acaricia como si fueran preciadas joyas que le pertenecieran por siempre. Exquisitas prendas que coinciden en el hecho de estar dormidas en el tiempo.

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En Cuba hay ciudades en las que el tiempo no parece haber transitado. Visitarlas puede convertirse en un viaje al pasado, un reencuentro con quinientos años de historia cubana, pero también española.

Milagros

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