Cinco calles imprescindibles para conocer La Habana

Cinco calles imprescindibles para conocer La Habana

Para conocer la hermosa ciudad de La Habana, no basta con visitar su encantador centro histórico o sus monumentos más sorprendentes como el Capitolio Nacional o la Plaza de la Revolución. Es necesario desandar sus barrios, sobre todo sus calles principales y las menos conocidas también para entender esa cultura tan enigmática que distingue a los capitalinos.

Para disfrutar de ese inusual paseo, nada mejor que calzar un cómodo par zapatos, llevar su botella de agua aunque encontrará numerosos sitios donde podrá beber refrescantes jugos y así echar a andar por las calles que la perfilan como ciudad.

Cinco arterias indispensables para vivir La Habana

Camine estas cinco calles ineludibles para vivir La Habana a plenitud: Obispo, un bullicioso boulevar; el Malecón habanero, la vista más impresionante de La Habana; las calles Línea y 23, cines, teatros y galerías, el centro de la vida cultural capitalina; la Quinta Avenida el paseo más verde de la ciudad.

  1. La calle Obispo

    La ruta al corazón de La Habana Vieja

    Temprano en la mañana podemos iniciar nuestro recorrido por la calle Obispo. El punto de encuentro puede ser el pequeño Parque de Albear. En él, un monumento agasaja al reconocido ingeniero cubano, del siglo XIX, autor de obras tan importantes para la ciudad como el Acueducto de Albear, considerado una de las siete maravillas de la ingeniería civil cubana.

    Cercano a este punto antaño se encontraba una de las nueve puertas de la muralla, que rodeaba a La Habana Vieja. Todas eran cerradas a las nueve de la noche para evitar los ataques nocturnos de piratas mientras la ciudad dormía.

    Entremos, pues, en la antigua ciudad por esta imaginaria puerta bajando la calle Obispo, que comienza en la vía Monserrate y termina cuando tropieza con el mar en la bahía de La Habana.

    Quizás le sorprenda la cantidad de personas que transitan por Obispo, que más que calle es un boulevar, razón por la cual visitantes y habaneros la escogen para transitar.

    Obispo es estrecha para evitar el ardiente sol tropical y está cubierta totalmente por adoquines. Su nombre se debe a que en tiempos pasados los obispos de la ciudad vivieron en sus inmediaciones. Precisamente por lo estrecho de esta calle es que se dificulta apreciar la belleza de los edificios que la contienen, por lo que le recomendamos echar un vistazo, de vez en vez, hacia arriba y así descubrir elevadísimos edificios o típicos balcones donde sin pudor los habaneros cuelgan la ropa lavada.

    Si es amante de los libros, en la senda izquierda, justo en la intersección de las calles Bernaza y Obispo, encontrará la primera de varias librerías allí colocadas. Libros de uso, libros nuevos, quizás alguna joya literaria inesperada a muy bajo precio podrá toparse allí.

    En la acera contraria, algunos metros más adelante, una puerta abierta le ofrece cientos de pequeñas artesanías, boinas, sombreros, típicos instrumentos musicales como claves y timbales, llaveros, camisas, vestidos, abanicos, productos de cuero legítimo; en fin, son muchas las sorpresas que estos pequeños y abarrotados puestos brindan al viajero.

    Pero no escoja aún, pregunte precios, compare calidades, terminaciones, pues toda la calle Obispo está llena de comercios similares. De hecho más adelante hay una pequeña feria de artesanías, en Obispo entre Habana y Aguiar, donde confluyen todos los días, excepto los miércoles, decenas de vendedores de las más diversas producciones.

    Avanzando hallará el Hotel Ambos Mundos, en la esquina a Mercaderes, donde se hospedó el célebre escritor norteamericano Ernest Hemingway. Son también sitios de interés el Museo Numismático, el Hotel Florida, y por supuesto el Palacio de los Capitanes Generales en Obispo entre Tacón y Mercaderes, desde donde se gobernaba la isla en tiempos de la colonia española.

    Descubra galerías de arte, pequeños bares con música cubana en vivo, cafeterías y todo un microcosmos cubano en tan solo las 10 cuadras que abarca la antigua calle Obispo.

  2. El Malecón habanero

    El banco más largo del Mundo

    Después de descasar bajo la sombra de los vigorosos árboles en la Plaza de Armas, tomando una rica agua de coco, podemos seguir por la Avenida del Puerto, caminando si lo prefiere hasta nuestro próximo punto de encuentro: el Malecón habanero.

    Este comienza en el Paseo del Prado y termina en la desembocadura del río Almendares. Es una vía cómoda y rápida para el acceso a los municipios Habana del Este, Plaza y Playa.

    A todo lo largo y ancho constituyen puntos de interés en el Malecón, el Castillo de La Punta, el Hotel Nacional de Cuba, los monumentos a los líderes independentistas Máximo Gómez y Antonio Maceo, el Monumento al Maine, entre otros.

    El Malecón es uno de los paseos más importantes de La Habana. Allí se dan cita los habitantes de la ciudad, que en las tardes y noches de calor, siempre después de la puesta del sol, se reúnen en ocasiones acompañados de una guitarra para cantar, inspirados por el mar.

    Es también sitio ideal para correr o caminar. Le recomendamos que si decide hacer estas actividades, las haga en las primeras horas del día o en la caída de la tarde para evitar el calor extremo.

    El paisaje de La Habana, del cual el Malecón ofrece una de sus vistas más impresionantes, no le permitirá pensar en cansancio. Pero si tiene un momento, haga como los habaneros, siéntese en el muro de frente al mar y quédese mirando la línea del horizonte. Quizás descubra un crucero entrando en la bahía de La Habana que le hará mucho más agradable el descanso. Luego, relajado por la brisa marina podremos seguir nuestro recorrido para conocer otras calles de La Habana.

  3. La Avenida 23 del Vedado

    La calle de los cines y La Rampa

    Comienza justo en el Malecón y termina en el puente del río Almendares y es otra de las calles imprescindibles para conocer la capital de Cuba. Vía de comunicación transcendental para la ciudad y punto de reunión de los habaneros, la calle 23 se caracteriza por tener un gran número de cines, muy concurridos por los capitalinos.

    El cine La Rampa se encuentra en el tramo inicial de la calle 23; el cine Yara, el más visitado, frente al Hotel Habana Libre Tryp y la heladería Coppelia; el cine Charles Chaplin, colinda con el Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinematográfica (ICAIC); el cine 23 y 12, un poco más adelante; además del Riviera, muy cerca de la Avenida G o de los Presidentes.

    Todos ellos tienen su punto máximo de visitantes durante el mes de diciembre cuando se celebra el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, fenómeno en que los habaneros y visitantes de todo el orbe abarrotan los mencionados recintos, en infinitas colas para participar de las proyecciones.

    La calle 23 tiene muchos otros puntos de interés. Por solo mencionar algunos de los más importantes está el Hotel Habana Libre Tryp; Coppelia, conocida también como "la catedral del helado" o el Parque del Quijote, hito de la ciudad en homenaje al personaje cervantino. Pero no le cuento más, camine esta arteria y descubra sus rincones, sus monumentos, las galerías a cielo abierto, los personajes populares y los vendedores ambulantes. Los contrastes entre lo típico y lo moderno le sorprenderán.

  4. Calle Línea del Vedado

    La calle de los teatros

    Si 23 pudiera ser recordada por los cines que en ella coinciden, la calle Línea lo sería por los teatros. Se comunica con otras importantes vías como el Malecón, la Quinta Avenida, la calle Paseo, calle G, entre otras. Su nombre proviene precisamente de las líneas férreas que la atravesaron hasta la década del 50. Su característica más pintoresca es que en ella coinciden algunas de las más visitadas salas de teatro de La Habana.

    El Teatro Bertolt Brecht es un espacio que cuenta con dos salas, además de bar, cafetería, y una galería. Le sigue el Teatro Mella, coliseo de gran capacidad empleado para conciertos y espectáculos de danza. En la acera del frente, unos metros más allá, está el Teatro Trianón sede de uno de los grupos más importantes de Cuba, llamado "Teatro El Público", nombrado así en honor a una vanguardista obra de Federico García Lorca. Esta compañía este dirigida por el reconocido dramaturgo Carlos Díaz y siempre ofrece funciones en los horarios habituales de viernes y sábados a las 8:30 PM y los domingos a las 5:00 PM.

    Otros espacios se hallan en la calle Línea como la Sala Adolfo Llauradó, ubicada en el patio de una antigua casa conocida popularmente como Casona de Línea y la Sala Raquel Revuelta. Más adelante, en Línea y 18, existe otro sitio destinado al teatro alternativo nombrado "El ciervo encantado".

  5. La Quinta Avenida de Miramar

    El paseo más verde y la vía más rápida de La Habana

    Esta es, sin duda alguna, la más verde y agradable de toda la capital cubana. Localizada en el municipio Playa comienza en la salida del túnel de Línea y termina en el reparto Jaimanitas.

    Si se encuentra hospedado en alguno de los muchos hoteles de Playa, el paseo de la Quinta Avenida es un lugar excelente para ejercitarse ya sea corriendo, haciendo caminatas o simplemente disfrutando del paisaje, de las señoriales mansiones, de la sombra de frondosos árboles, pinos y exóticas palmeras de diversas especies, que lo protegerán del abrazador sol tropical.

    La Quinta Avenida se caracteriza, en la actualidad, por acoger a un gran número de embajadas. Llamada en sus inicios "Avenida de las Américas" tiene en su tramo inicial una hermosa fuente y cuenta con dos vías en sentido contrario, además del placentero paseo que las divide.

    Son puntos de interés en ella la Torre Reloj de calle 10; las iglesias consagradas a Santa Rita de Casia, en calle 24, el Santuario Nacional de San Antonio de Padua en calle 60 y Jesús de Miramar (esquina a 82) uno de los mayores templos católicos de Cuba.

    En la rotonda de Quinta Avenida y 120 ha sido reubicado el monumento al héroe independentista Calixto García. Muy próximo a este punto se localiza el parque de diversiones "La isla del Coco" y la sede del Circo Nacional de Cuba. Próximos a la Quinta Avenida se ubican hoteles como el Comodoro, el Tritón, el Meliá Habana, y otros centros de interés como el Acuario Nacional de Cuba.

Un paseo para no olvidar La Habana

Estas calles que le invitamos a recorrer no son las únicas de importancia en la capital; sin embargo, son muy conocidas por cubanos y viajeros de diversas latitudes. Perder la oportunidad de descubrir sus encantos, es casi imperdonable sobre todo si se encuentra en maravillosa Ciudad de La Habana.

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Si quiere conocer La Habana desde diferentes puntos de vista, aquí le propongo cinco arterias para vivirla intensamente. Recórralas y comparta escenas cotidianas con los habaneros de a pie; disfrute de experiencias que le harán sentir como uno de ellos.

milagros Milagros

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